20250412


CAROLINA CORONADO:
LA POETISA QUE DESAFIÓ A LA MUERTE, CON VERSOS
En el gélido invierno de 1844, una joven escritora yacía inmóvil en su lecho, en una casa sumida en la penumbra. Su piel había adquirido la palidez de la cera, su pulso se había extinguido y su aliento se había desvanecido. Los médicos emitieron su veredicto inapelable: muerte súbita. La noticia se propagó con rapidez a través de los periódicos, anunciando el deceso de "Carolina Coronado", la reconocida poetisa romántica que había abandonado este mundo.
Las ventanas se cerraron en señal de duelo, los amigos derramaron lágrimas y la familia inició los preparativos para el sepelio. Sin embargo, casi nadie percibió, o quizás prefirió ignorar, el tenue hilo de aire que aún escapaba de los labios entreabiertos de Carolina, un susurro apenas perceptible. Fue un médico amigo quien distinguió este signo vital. Carolina no había fallecido; había experimentado un episodio de catalepsia, una condición que la sumía en un estado de suspensión entre la vida y la muerte, como si la poesía misma le impidiera desprenderse por completo de la existencia.
Días después, cuando aún resonaban los ecos de su trágico final, ocurrió lo impensable. Un nuevo poema comenzó a circular en los círculos literarios, en los salones y saltó a las páginas de los periódicos. Llevaba su firma inconfundible, su voz apasionada, su esencia vital. Nadie podía dar crédito a lo que leían. Era ella, viva. Había despertado de su entierro anunciado, no con gritos de terror, sino con la fuerza de su poesía.
La vida de Carolina Coronado estuvo marcada por esta delicada línea divisoria entre la muerte y la conciencia, entre la inmovilidad física y la pasión del alma. Quizás sea por esta razón que su poesía evoca tan intensamente la sensación de eternidad.
No es sueño, es la verdad ¡oh mar! te veo…
no es sueño, es la verdad, ¡estoy contigo!…
no es sueño, es la verdad, tus ondas sigo
y sacio en contemplarte mi deseo...
Puede ser una imagen de una persona y texto
Todas las reaccio
51

No hay comentarios:

Publicar un comentario