20260329

LA DUQUESA DE ALBA-- El 28 de marzo de 1926, hace hoy 100 años, nació Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, más conocida como Cayetana de Alba o la duquesa de Alba, la XVIII duquesa de Alba y grande de España. Fue la tercera mujer que ostentó el título ducal de los Alba por derecho propio. Fue poseedora de más títulos que ningún otro noble en el mundo: era cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, además de ser catorce veces grande de España, la mayor dignidad nobiliaria del Reino, además de gozar de una gran popularidad. Fue bautizada en la capilla del Palacio Real, siendo sus padrinos el rey Alfonso XIII y su esposa la reina Victoria Eugenia. Para su bautizo se trajo la pila bautismal de Santo Domingo de Guzmán, que solo se utilizaba para bautizar a monarcas o sus descendientes. Fue bautizada por Francisco Muñoz Izquierdo, patriarca de las Indias y vicario general castrense, como María del Rosario (por su madre) Cayetana (como la duquesa de Alba pintada por Goya) Alfonsa (por su padrino) Victoria Eugenia (por su madrina) Francisca (por la devoción de su padre por san Francisco de Asís) Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea y Santa Esperanza. Casi todo el mundo la conoció como Cayetana, el nombre que ella prefería. Huérfana de madre a los 8 años, al estallar la Guerra Civil, se marchó a Londres junto a su familia. Sin embargo, no pudo evitar la sombra de la contienda y, tres años después, vivió el estallido de la II Guerra Mundial y sus posteriores efectos sobre Gran Bretaña. De vuelta a España, y siguiendo el consejo de su padre, se casó en primeras nupcias con el aristócrata Pedro Luis Martínez de Irujo y Artazcoz, hijo de los duques de Sotomayor en 1947. Tras la muerte de su padre Jacobo Fitz-James, en 1953, Cayetana heredó el Ducado. De su matrimonio con su primer marido, nacieron seis hijos. La duquesa de Alba volvió a contraer matrimonio seis años después con el exsacerdote Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, quien se convirtió en decimoctavo duque de Alba y cuya condición de antiguo sacerdote jesuita levantó una gran polémica entre la aristocracia española. Aguirre falleció en Madrid el 12 de febrero de 2001. Diez años más tarde, en concreto el 5 de octubre de 2011, la duquesa contraía matrimonio, por tercera vez, con el funcionario Alfonso Díez, 24 años más joven que ella. En 2014 la Duquesa fue ingresada en la UCI tras complicarse una neumonía, derivada de una gastroenteritis que sufría desde hace días. Sus hijos decidieron sacarla del hospital para que pasara los últimos días con su familia. El 20 de noviembre Cayetana de Alba fallecía en Sevilla, en el Palacio de las Dueñas. Por su Capilla ardiente pasaron más de 70.000 personas que quisieron dar el último adiós a la duquesa. Tras su fallecimiento los restos fueron incinerados y sus cenizas reposaron en la Hermandad de Gitanos, por su expreso deseo. Después de cumplir el año de luto, la mitad de sus cenizas fueron llevadas al panteón familiar que la Casa de Alba posee en el Monasterio de la Inmaculada Concepción en Madrid. A lo largo de su vida, la duquesa se destacó no solo por su título nobiliario, sino por su carácter único, su afán de romper con toda clase de estereotipos sociales y su incansable pasión por el arte, la cultura y la historia. Cayetana de Alba era una aristócrata que rompió moldes, sí, pero gracias a eso logró conquistar los corazones de la gente. Desde su infancia como una de las niñas más populares de Europa, hasta su papel como la duquesa más icónica de nuestro país, Cayetana vivió una existencia marcada por la pasión y la rebeldía. Lo que la convirtió en una leyenda que aún sigue estando presente a día de hoy.
VAN GOGH- Cuando Van Gogh murió, nadie quería sus pinturas. Entonces la viuda de 28 años de edad de su hermano hizo algo que cambió la historia del arte para siempre—y nadie sabe su nombre. 29 de julio de 1890. Vincent van Gogh murió en una pequeña habitación sobre un café francés. Tenía 37 años. Había vendido exactamente una pintura durante su vida. Su hermano Theo era la única persona que creyó en él. Seis meses después, Theo también estaba muerto. La historia debería haber terminado allí. Todo lo que quedaba fueron cientos de cartas entre dos hermanos, y un apartamento parisino lleno de pinturas que nadie quería. La herencia cayó en manos de Jo van Gogh-Bonger—la viuda de 28 años de edad de Theo, sufriendo dos muertes, sola con un hijo pequeño. Nadie le pidió que asumiera responsabilidad por esas pinturas. Nadie creía que valían nada. La mayoría de la gente los habría vendido por lo que pudieran conseguir y siguió adelante. Jo vio un genio. Johanna Bonger nació en 1862 en una modesta familia holandesa. Brillante y ambiciosa, se convirtió en profesora de inglés, una carrera respetable para una mujer en ese momento. En 1885, a los 23 años, conoció a Theo van Gogh, un comerciante de arte que trabajaba en París. Se casaron en 1889. Jo se mudó a París, a un apartamento lleno de pinturas sin vender de Vincent. Theo los había guardado, esperando que un día vendieran. Nunca lo hicieron. En la primavera de 1890, Vincent visitó París. Jo había escuchado los rumores: el artista inestable, el incidente del oído, sus averías. Ella esperaba a alguien aterrador. En vez de eso, ella escribió en su diario: "Antes de mí estaba un hombre robusto, con hombros anchos, un tez sonrosada y una mirada alegre en sus ojos. " Parecía mucho más fuerte que Theo. Tres meses después, Vincent estaba muerto. Seis meses después de eso, también estaba Theo, devastado por el dolor. Enero de 1891. Jo tenía 28 años, viuda, sin blanca, con un bebé, y un apartamento lleno de pinturas sin vender. Lo más fácil habría sido venderlos baratos y seguir adelante. Ella hizo lo contrario. Jo vio al genio de Vincent. Ella empezó con las letras. Cientos de cartas íntimas entre Vincent y Theo. Ella los tradujo al francés e inglés. Estas cartas revelaron el alma de Vincent: no locura, sino un profundo y revolucionario artista. El mundo comenzó a verlo de otra manera. Entonces, Jo tomó acción con las pinturas. Organizó exposiciones, escribió a los críticos y presentó a Vincent como un genio incomprendido. Ella se negó a vender las obras baratas, incluso cuando necesitaba dinero. Durante 35 años, Jo luchó por el legado de Vincent. No por sentimiento, sino por convicción. Para cuando murió en 1925, Vincent era una leyenda. Sus pinturas colgaban en museos. El Museo Van Gogh en Ámsterdam existe porque Jo mantuvo la colección intacta. Todo lo que sabemos hoy sobre Vincent—las letras, la historia—fue formado por Jo. Jo van Gogh-Bonger nunca pintó un solo cuadro, pero inventó a Vincent van Gogh. Sin ella, él habría seguido siendo un nombre olvidado. Y nadie sabe su nombre.
LA MUERTE DE ALFONSO DE BORBÓN.---
El 29 de marzo de 1956 murió trágicamente a los 14 años Alfonso de Borbón y Borbón, infante de España, hijo de Juan de Borbón y hermano menor del rey Juan Carlos I. Aquel día de 1956, festividad de Jueves Santo, Alfonso comenzó el día acudiendo junto a toda su familia a la misa matutina. A primera hora de la tarde, Alfonso debía acudir al Club de Golf de Estoril, donde competía en la Taça Visconde Pereira de Machado. Alfonso era un apasionado de este deporte, al igual que su padre, algo que le había acercado mucho a este. Aquel día Alfonso disputó, y ganó, la semifinal de la competición. Tras ello, regresó a Villa Giralda, hogar de la familia real desde 1949, junto a su padre y su hermano, que le habían acompañado al torneo. La familia al completo volvería a salir una vez más, esta vez para asistir a la misa vespertina que se iba a celebrar a las seis de la tarde. Acabada la celebración eucarística, y debido al mal tiempo, todos regresaron a la casa para pasar el resto de la tarde. Alfonso y Juan Carlos subieron a la planta de arriba. Hacia las ocho, jugueteando con un arma corta, Alfonso recibió un disparo. La bala provenía de un revólver de pequeño calibre disparado por su hermano, que, salvo que afectara a zonas vitales, era prácticamente inofensiva; pero a Alfonso le alcanzó la cabeza, por lo que murió de forma casi instantánea. Cuando los condes de Barcelona subieron al cuarto de juegos, su hijo menor yacía sobre un charco de sangre. Pese a los esfuerzos del padre por reanimarle, el infante murió en sus brazos. Acto seguido, Juan, según diversas fuentes, cubrió el cuerpo de su hijo con una bandera de España y, volviéndose hacia Juan Carlos, le espetó: «¡Júrame que no lo has hecho a propósito!». A las ocho y media, Joaquín Abreu, el médico de la familia acudió a Villa Giralda, pero no pudo salvarle. Al día siguiente, la prensa portuguesa publicó el comunicado oficial que había emitido la embajada española: “Mientras su Alteza el Infante Alfonso limpiaba un revólver aquella noche con su hermano, se disparó un tiro que le alcanzó la frente y le mató en pocos minutos. El accidente se produjo a las 20:30, después de que el Infante volviera del servicio religioso del Jueves Santo, en el transcurso del cual había recibido la santa comunión”. La versión oficial del Gobierno español difería mucho de la realidad, pues Franco en persona había impuesto que se silenciaran los detalles sobre lo ocurrido. Sin embargo, en los días siguientes, se supo que era Juan Carlos quien sostenía el arma, así que fue la disparidad de versiones, más que el hecho en sí, lo que sembró las dudas entre parte de la opinión pública. Las circunstancias exactas no se conocen con seguridad y las versiones varían más o menos según la persona que las cuente. El propio Juan Carlos contó a su amigo Bernardo Arnoso que había apretado el gatillo desconociendo que el revólver estaba cargado y que, tras rebotar en una pared, impactó en el rostro de su hermano. María de las Mercedes aseguró en su autobiografía que el conde de Barcelona había prohibido jugar a sus hijos con la pistola porque el día anterior habían estado disparando a las farolas. Pero que, aquella tarde, los infantes habían cogido igualmente el arma para disparar contra una diana. Poco después de las ocho el arma se disparó. Posteriormente, la misma María de las Mercedes sugirió la posibilidad de que su hijo Juan Carlos apuntara en broma a Alfonso y disparara sin percatarse de que el arma estaba cargada. Según un reportaje de la periodista Françoise Laot, basado en las entrevistas concedidas por María de las Mercedes, habría sido la propia condesa de Barcelona la que abrió el secreter donde se guardaba el arma, permitiendo a sus hijos que jugaran con ella. Otra versión sobre lo ocurrido en el cuarto de juegos fue probablemente sugerida por la infanta Pilar, hermana de Alfonso y Juan Carlos. Según este relato, Alfonso regresaba al cuarto de juegos con las manos ocupadas llevando algo de comer para él y su hermano y empujó la puerta con el hombro. Al abrirse súbitamente, la puerta golpeó el brazo de Juan Carlos provocando que este accionara involuntariamente el gatillo. La bala saldría disparada, entonces, justo en el momento en el que Alfonso accedía a la habitación. Alfonso fue enterrado el 31 de marzo en el cementerio de Cascais. A su funeral, oficiado por el nuncio papal en Portugal, asistieron diversas personalidades de varios países, entre ellas, Francisco Craveiro, presidente de la República Portuguesa, que acudía en representación del Gobierno luso. Una vez acabados los actos, don Juan arrojó el revólver al mar. Sobre esta arma, el historiador Paul Preston, autor del libro Juan Carlos. El rey de un pueblo, comenta que se ha especulado mucho sobre su origen y que existen diversas versiones, tales como que se trataba de un regalo que Franco había hecho a Alfonso; que el regalo era del conde de los Andes; o que alguien se la había dado a Juan Carlos en la Academia Militar. Sobre este tema, en la citada autobiografía de María de las Mercedes se puede leer: «[...] de Madrid habían traído los hermanos una pequeña pistola de seis milímetros, que nunca se ha contado quién les regaló». Alfonso permaneció enterrado en Portugal durante treinta y seis años hasta que, a petición de su padre, fue trasladado a España, ya durante el reinado de Juan Carlos. En octubre de 1992, sus restos fueron exhumados y trasladados a su morada definitiva, en el Panteón de Infantes del Monasterio de El Escorial. Como consecuencia de la tragedia, Juan Carlos, que se volvió taciturno y retraído, fue enviado de vuelta a Zaragoza, mientras que su madre cayó en una profunda depresión por la que hubo de ser ingresada durante un tiempo en una clínica cercana a Fráncfort. En los meses siguientes, Jaime de Borbón, tío de los infantes, enfrentado con el conde de Barcelona por cuestiones dinásticas, criticó la actuación de su hermano y exigió que se llevara a cabo una investigación judicial. Sobre ello, el historiador Paul Preston opinó que «la mezcla de insensibilidad y pura malevolencia demostradas por don Jaime era inaudita». Años más tarde, Franco, ante el propio conde de Barcelona, justificó con las siguientes palabras su idea de que lo mejor era mantenerle lejos del trono: “Mírese Vuestra Alteza a sí mismo: dos hermanos hemofílicos [Alfonso y Gonzalo], otro sordomudo [Jaime]; una hija ciega [Margarita]; un hijo muerto de un tiro [Alfonso]. A los españoles, tantas desgracias acumuladas sobre una sola familia no puede agradarles”.
GUARDIA CIVIL--- El 28 de marzo de 1844 la reina Isabel II fundó por real decreto la Guardia Civil, aunque su consolidación definitiva se produjo con un segundo decreto el 13 de mayo de ese mismo año. Se creó debido a la necesidad de disponer de un cuerpo de seguridad pública de ámbito nacional, fuerte, profesional y de amplio despliegue territorial, que respondiera de manera eficiente a las necesidades de seguridad de la España de la primera mitad del siglo XIX, lo cual lleva a cabo con gran éxito. Ocupará un papel importante en la definitiva pacificación de la España rural, donde desde hace décadas, el bandolerismo y el pillaje se han hecho crónicos. Los Reyes Católicos crearon un nuevo reglamento para las hermandades policiales de España, que habían existido durante la Edad Media, para mantener la seguridad en los campos. Este nuevo reglamento las unificó y las puso bajo la autoridad de los reyes. Fue conocida como la Santa Hermandad, que puede considerarse el precedente de la Guardia Civil. A principios del siglo XIX era una organización prácticamente testimonial y que fue disuelta en 1835. Tras la guerra de la Independencia (1808-1814), aumentaron las bandas de delincuentes, en un fenómeno conocido como el bandolerismo. La Milicia Nacional, que había servido para combatir al invasor francés durante la guerra, fue reinstaurada en el Trienio Liberal, entre 1820 y 1823, pero estaban desorganizados y eran poco profesionales. En 1824 Fernando VII creó la Policía General del Reino. Sin embargo, esta se ocupó sobre todo de las ciudades y quedó desvirtuada al convertirse en una policía política que reprimía a enemigos del absolutismo. En 1843 el presidente del gobierno, Salustiano Olózaga, consideró que la policía de entonces no era lo suficientemente eficaz y quiso reinstaurar la Milicia Nacional, pero el proyecto no se llevó a cabo y terminó dejando el gobierno. Sin embargo, quedaba clara la necesidad de una fuerza pública que librase al Ejército de tener que perseguir a delincuentes. Según algunos autores, la creación del cuerpo no tiene que ver con la protección del campo y el control de la delincuencia, sino con la desconfianza de la clase gobernante hacia el Ejército, tanto en su obediencia a Isabel II (declarada mayor de edad el 8 de noviembre de 1843) como en su capacidad para contener desórdenes civiles. El Real Decreto del 12 de abril de 1844 estableció que el Ministerio de la Guerra se encargaría de la organización inicial de la Guardia Civil, pero que posteriormente estaría a cargo de las autoridades civiles. La organización de este cuerpo le fue encargada al mariscal de campo Francisco Javier Girón Ezpeleta, II duque de Ahumada, quien era un militar isabelino que sirvió a las órdenes del general Leopoldo O'Donnell en la primera guerra carlista, contra el general Ramón Cabrera. En 1843 fue nombrado jefe militar en la región de Cataluña. Allí conoció la formación de los Mossos d'Esquadra, que le agradó y del cual tomó ideas para la formación de la Guardia Civil. En aquel entonces existían otras organizaciones de seguridad en España: rondas volantes extraordinarias en Cataluña, compañías de miñones y de migueletes en Valencia, escopeteros en Sevilla, Toledo y Ciudad Real, escuadras de gendarmes en Pamplona, celadores en las provincias de Castellón de la Plana y Jaén, entre otras, salvaguardias en Santander, la compañía de faletís en Cádiz, el tercio rural de migueletes en Salamanca y muchas otras. En Canarias se encargaban de esto batallones y secciones de militares. En estas organizaciones había unos 4.000 efectivos en total. El duque de Ahumada propuso la creación de un cuerpo de seguridad profesional, estable y bien organizado. Le dio mucha importancia a que la tropa tuviera un buen sueldo, para evitar la corrupción, y también que fuese gente de conocida honradez y alfabetizada. El uniforme quedó establecido por en junio de 1844. Ese mismo verano se recibió a los aspirantes en los cuarteles de Leganés, Vicálvaro y Alcalá de Henares. El 1 de septiembre el presidente Narváez, pasó revista a la Guardia Civil por primera vez, a las afueras de la Puerta de Atocha. Había 1500 guardias de infantería y 370 de caballería. Y ese día mismo día el duque de Ahumada fue nombrado inspector general de la Guardia Civil. Nacía así la Guardia Civil, que en su larga y continuada historia, sin alterar su denominación, le otorgan la consideración de cuerpo policial más antiguo de España, independientemente de su ámbito (nacional o regional).
SANJURJO-
El 28 de marzo de 1872 nació en Pamplona José Sanjurjo, militar que ocupó importantes puestos durante la monarquía alfonsina, a dictadura de Primo de Rivera y durante los primeros tiempos de la Segunda República. Sin embargo, no tardó mucho en distanciarse del nuevo gobierno republicano y protagonizó un fallido golpe de Estado en agosto de 1932, la popularmente conocida como Sanjurjada. En 1936 fue uno de los militares implicados en el golpe de Estado de julio de 1936, y estaba previsto que fuera el comandante en jefe del bando sublevado al inicio de la rebelión. Era hijo de un coronel que murió en la tercera guerra carlista combatiendo por la causa carlista. Estudió en la Academia de Infantería de Toledo e inició su carrera como teniente en Cuba, donde ascendió a capitán. Tras el final de la guerra de Cuba volvió a España y participó en las guerras de Marruecos. Intervino en la guerra de Melilla (1909) obteniendo la Cruz al Mérito Militar en la acción de la alcazaba de Zeluán y el ascenso a comandante por méritos de guerra en el zoco de Beni Buifrur. En 1911 regresó a Melilla para participar en la campaña del Kert. Al comienzo de la guerra del Rif obtuvola Cruz al Mérito Militar por la toma del Monte Arruit en enero de 1912, regresando a la península con el empleo de comandante de Regulares, cuerpo creado en 1912 y fue premiado con la Cruz Laureada de San Fernando y el ascenso a teniente coronel por su acción en el combate de Beni Zaiem (Tetuán) en 1914. En la reconquista del territorio perdido en Melilla después del desastre de Annual (1921), alcanzó el grado de general de División y en 1922, estando al frente de la comandancia militar de Larache, investigó los casos de corrupción en la Intendencia e Intervención militar. Cuando en septiembre de 1923 se produce el golpe militar de Primo de Rivera, Sanjurjo en ese momento era gobernador militar de Zaragoza y apoyó sin reservas la sublevación y la posterior dictadura que aquel instauró. Primo de Rivera lo nombró jefe de operaciones del desembarco de Alhucemas, donde el ejército expedicionario bajo su mando consiguió una importante victoria , y antes de acabar el año fue nombrado alto comisario de España en Marruecos, convirtiéndose así en la máxima autoridad del Marruecos español. En 1927, al finalizar la contienda, el rey Alfonso XIII le concedió el título de marqués del Rif. Ese mismo año también es nombrado jefe superior de todas las fuerzas militares en Marruecos. En 1928 es nombrado director general de la Guardia Civil, puesto que también simultaneó con el de alto comisario en Marruecos. En 1931, Alfonso XIII le concederá la gran cruz de la Orden de Carlos III. Tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera, el rey lo reemplazó por el general Dámaso Berenguer para que tutelara una vuelta al orden constitucional anterior a 1923. Este hecho contrarió enormemente a Sanjurjo, que se consideraba mejor preparado para el cargo. Sin embargo, el Gobierno Berenguer fracasó estrepitosamente en sus propósitos y pronto quedó patente la nueva situación. A pesar de las anteriores muestras de confianza por parte de Alfonso XIII, las elecciones del 12 de abril de 1931 significaron la victoria de las candidaturas republicanas y socialistas en las principales ciudades y centros urbanos, incluidas Madrid y Barcelona. La población se lanzó a la calle a celebrar el éxito, dejando patente la soledad del rey y sus partidarios. Al preguntarle el gobierno del almirante Aznar si este podía contar con el apoyo de la Guardia Civil y el suyo propio, Sanjurjo afirmó que no podía garantizarlo y se inhibió. Poco después Alfonso XIII abandonaba el poder y oficialmente era proclamada la Segunda República. Siguió siendo director de la Guardia Civil durante el periodo republicano, cargo del que fue destituido por sus excesos en la represión contra movimientos obreros como el de Arnedo (Logroño) en 1932. Pasó entonces a dirigir el Cuerpo de Carabineros; pero la derecha instrumentalizó este cambio presentándolo como una discriminación sectaria del gobierno de Manuel Azaña. Desde luego, Sanjurjo no simpatizaba ni con la orientación izquierdista del gobierno ni con el carácter democrático del régimen republicano, como demostró encabezando un intento de golpe de Estado en Sevilla (la Sanjurjada), que fracasó. Aquella intentona reafirmó la voluntad reformista de las autoridades republicanas, decidiéndolas a aprobar poco después la Ley de Reforma Agraria y el Estatuto de autonomía de Cataluña. En cuanto a Sanjurjo, la pena de muerte por el intento de golpe de Estado, le fue conmutada por la de cadena perpetua; pero apenas había empezado a cumplirla cuando fue excarcelado por el gobierno de derechas que salió de las elecciones de 1933. Partió al destierro en Portugal (1934), donde pudo conspirar contra la República con total libertad. Convertido en un símbolo para los militares reaccionarios descontentos con el triunfo electoral de la izquierda en 1936, fue reconocido como jefe por Emilio Mola, Francisco Franco y los demás conspiradores que prepararon el golpe de Estado del mes de julio del 36. En el organigrama de los sublevados estaba previsto, desde el principio. Así, Sanjurjo asumiría la Jefatura de la rebelión, ya que era considerado como el general de más prestigio y un líder aceptable para las distintas tendencias ideológicas que participaban en el golpe. Iniciado el golpe el 18 de julio, por orden del general Mola, «El Director» de la conspiración, el aviador Juan Antonio Ansaldo va el 20 de julio a Estoril a recogerle con su avioneta para trasladarle a Burgos, donde asumiría el mando del golpe de Estado. Sin embargo, el aparato, un De Havilland DH.80 Puss Moth, matrícula EC-III, se estrella a los pocos momentos del despegue y termina envuelto en llamas al impactar contra una valla de piedra en la actual rúa de Santa Cruz, en la pedanía de Areia (Cascaes), donde sus compañeros de armas erigieron años después un sencillo monolito conmemorativo. Sanjurjo muere y el piloto, que logró sobrevivir con heridas leves, atribuirá el siniestro al exceso de equipaje del general. Su muerte y los fracasos de Goded y Fanjul (arrestados y, más tarde, fusilados) obligaron a reorganizar los planes de los golpistas. Mola se trasladó el 21 de julio desde el norte hasta Zaragoza, donde se reunió con el general Cabanellas y le invitó a presidir la Junta de Defensa Nacional, que se formó en Burgos tres días después.

20260318

- MAGNESIO - Bisglicinato de magnesio También conocido como glicinato de magnesio, se considera un compuesto de tercera generación en el campo de los suplementos de magnesio. Una característica de esta sal es que está combinada con glicina, un aminoácido, lo que favorece una vía de transporte y absorción diferente en el organismo, específicamente a través de los canales de absorción de aminoácidos. Gracias a este vínculo con la glicina, el bisglicinato de magnesio tiene una excelente biodisponibilidad y es fácilmente absorbido por el cuerpo sin los problemas digestivos comunes con otros tipos de sales de magnesio. Además, la glicina en sí tiene un suave efecto sedante, que puede potenciar los efectos relajantes del magnesio en el sistema nervioso. Por todas estas razones, el bisglicinato de magnesio es la mejor opción para quienes buscan reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño o simplemente aumentar la resistencia a la fatiga diaria(4). Glicerofosfato de magnesio Es otro tipo de magnesio de tercera generación, con buena biodisponibilidad, buena tolerancia y ausencia de trastornos digestivos. Sin embargo, esta sal tiene el fosfato. Considerando que las dietas modernas suelen ser ricas en fósforo y que un exceso de este mineral no es bueno para la salud, se recomienda controlar la ingesta. En comparación con otras formas de magnesio, hay relativamente poca investigación específica sobre el glicerofosfato de magnesio. No tiene mucho sentido elegir esta forma en comparación con el bisglinato. Treonato de magnesio El treonato de magnesio representa un enfoque diferente entre las diversas formas de suplementación con magnesio: ha mostrado una habilidad particular para atravesar la barrera hematoencefálica, aumentando de manera significativa las concentraciones de magnesio en el cerebro en comparación con otras formas. Este aumento del magnesio cerebral se asocia con una mejor plasticidad sináptica, lo que puede promover procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria, y ofrece un enfoque prometedor en la lucha contra el declive cognitivo(5). Nota: aunque los primeros estudios son prometedores, la investigación es todavía nueva y se ha realizado principalmente en modelos animales. Sin embargo, el potencial observado ha estimulado el inicio de varios ensayos clínicos destinados a evaluar su eficacia en humanos. Malato de magnesio El ácido málico está presente de forma natural en varias frutas, y es un componente importante en la mayoría de las células del cuerpo humano. La combinación de magnesio y ácido málico crea un suplemento que no solo respalda los niveles adecuados de magnesio, sino que también estimula la energía a nivel celular, mejora la digestión y ayuda a desintoxicar los metales pesados en el cuerpo. Por estos motivos, está especialmente recomendado para personas que se encuentran en estado de fatiga crónica o que llevan un estilo de vida que exige mucho a su organismo, como altos niveles de estrés. Taurato de magnesio Es un compuesto en el que el magnesio está quelado con taurina, un aminoácido que se ha observado que puede mejorar la acción y la asimilación de este mineral. Debido a estas propiedades, la taurina se incluye en muchos suplementos de magnesio lo que llevó a algunos fabricantes a crear un quelato directo entre la taurina y el magnesio. Aunque se limitan a modelos animales, los estudios preliminares sugieren que estas formas queladas pueden alcanzar y beneficiar a las neuronas del cerebro de manera más efectiva(6), además de reducir la hipertensión y la cardiotoxicidad(7). Sin embargo, muchos de estos estudios han utilizado métodos de administración que no son representativos de la ingesta humana, como la inyección directa en partes específicas del cuerpo. Citrato de magnesio Combinado con ácido cítrico, un componente natural de los cítricos como los limones, es una de las formas preferidas de magnesio en la investigación y los suplementos nutricionales. Se caracteriza por ser una de las más biodisponibles, asegurando una efectiva absorción en el organismo. Sin embargo, se conocen sus potenciales efectos laxantes y, de hecho, esta propiedad se utiliza terapéuticamente para ayudar a tratar el estreñimiento(8). También tiene una contribución a la regulación del equilibrio ácido-base, lo que lo hace una opción interesante para aquellos que buscan un doble beneficio: mejorar su ingesta de magnesio y al mismo tiempo apoyar la homeostasis de los niveles de pH en el cuerpo. Lactato de magnesio Es un compuesto en el cual el magnesio se encuentra unido al ácido láctico, una molécula familiar para muchos debido a su asociación con la producción muscular durante el ejercicio físico intenso (y su uso como aditivo alimentario). El lactato de magnesio todavía tiene el potencial de tener efectos laxantes, pero generalmente son menos pronunciados que con los sales inorgánicos. Aspartato de magnesio Al igual que el glutamato de magnesio, este compuesto tiene la especificidad de estimular los receptores NMDA en la superficie sináptica de las neuronas. Esta activación es contraproducente, ya que una de las funciones del magnesio es precisamente amortiguar la excitación de estos receptores, evitando una sobreestimulación que puede ser perjudicial para el sistema nervioso. Por esta razón, el aspartato de magnesio puede no ser la opción más adecuada, especialmente para individuos que buscan el efecto calmante y regulador del magnesio en la función neurológica. Este tipo de interacciones subraya la importancia de considerar no solo la cantidad de magnesio que se suministra, sino también la forma en que está compuesto y cómo puede interactuar con los procesos bioquímicos y fisiológicos. Óxido de magnesio Es conocido por ser una de las primeras formas de magnesio introducidas en el mercado de los suplementos alimenticios. A menudo se encuentra en productos de gama baja debido a su costo reducido y a la alta concentración de magnesio elemental que contiene. Sin embargo, lo que le sobra en cantidad le falta en calidad de absorción; es de hecho uno de los sales de magnesio con la tasa más baja de biodisponibilidad, compartiendo esta característica con el carbonato de magnesio. A esta mala absorción se le conoce como efecto laxante, por lo que algunas personas eligen este suplemento específicamente para aliviar el estreñimiento(8). Además, se ha observado que ayuda a neutralizar los efectos de estreñimiento de otros nutrientes, como el calcio. Por lo tanto, a pesar de su limitada absorción, el óxido de magnesio sigue siendo relevante en el mercado para quienes buscan beneficios de regulación intestinal además de la suplementación mineral. Cloruro de magnesio Se utiliza a menudo como suplemento tópico para la piel y los músculos. Su uso como suplemento oral debería ser limitado, porque puede ejercer una presión sobre los riñones e introduce iones de cloruro (que pueden tener un efecto acidificante en el organismo). Aunque se absorbe mejor que el óxido de magnesio, la cantidad de magnesio elemental que contiene es mucho más baja, y también puede tener efectos laxantes si se consume en dosis elevadas. Nota: el cloruro de magnesio es el componente principal del nigari, un tipo de copos de sal marina de origen japonés. A veces se presenta como magnesio natural, lo que atrae a mucha gente, pero realmente no tiene mucho interés como complemento comparado a otros tipos de magnesio. Magnesio marino El llamado magnesio marino es a menudo elogiado por su origen "natural". Sin embargo, esta denominación puede causar confusión porque no hace referencia a un tipo específico de magnesio, sino a una combinación de varios selenios inorgánicos. En su composición más común, se incluyen el óxido, el hidróxido, el cloruro y el sulfato de magnesio. Aunque estos productos pueden tener altas concentraciones de magnesio, su biodisponibilidad no es óptima. Además, se ha observado que el magnesio marino puede causar efectos secundarios digestivos notables. Contrariamente a lo que se promociona en ciertos mensajes de marketing, que lo pintan como la opción ideal debido a su procedencia, en realidad no es de las mejores elecciones para corregir una deficiencia de magnesio. Hay que mirar más allá del atractivo de lo "natural" y elegir un suplemento basándose en la eficacia y la tolerancia del organismo. El bisglicinato de magnesio es lo más recomendable para la mayoría de las personas que buscan optimizar sus niveles de magnesio. Ofrece una excelente biodisponibilidad, mínimos problemas digestivos, y beneficios adicionales para el manejo del estrés y la mejora del sueño (gracias a la presencia de glicina). El citrato de magnesio es una forma comúnmente utilizada en estudios clínicos, lo que proporciona una base sólida de evidencia sobre sus efectos positivos. Sin embargo, con la introducción de los magnesios de tercera generación como el bisglicinato, el citrato ha perdido parte de su atractivo en el mercado ya que tiene propiedades similares pero con más efectos secundarios. ------------- Preguntas frecuentes ¿Cuál es el mejor magnesio para la ansiedad y para dormir ? El bisglicinato. La combinación de magnesio y glicina tiene un efecto especialmente pronunciado sobre el sistema nervioso. Los estudios muestran un beneficio de la glicina para conciliar el sueño seguido y el control de la ansiedad(12). ¿Cuál es el mejor magnesio para el cansancio? Todos tienen un buen efecto sobre el cansancio, elija el magnesio con la mejor relación biodisponibilidad / contenido de magnesio elemental / efectos secundarios. Como se indica en el artículo, el bisglicinato nos parece la mejor opción actualmente. Además, un estudio ha demostrado que el consumo de glicina mejora significativamente la fatiga y tiene un impacto positivo en el estado de alerta y la vigilancia(13). ¿Cuál es el mejor magnesio para los músculos? También en este caso, todas las formas de magnesio tienen sus ventajas para los deportistas. Los factores clave son una absorción óptima, efectos secundarios reducidos y una dosis suficiente de magnesio elemental. ¿Cuál es el mejor magnesio para las articulaciones? Ningún tipo de magnesio tiene mayor efecto sobre las articulaciones que otro. En este caso, recomendamos tomar bisglicinato de magnesio y complementarlo con otro producto como glucosamina y condroitina, o colágeno. ¿Cuál es el mejor magnesio para el estreñimiento? Las sales inorgánicas (óxido / cloruro / sulfato de magnesio) son las más indicadas en caso de estreñimiento, así como el citrato de magnesio, también conocido por sus propiedades laxantes(8). ¿Cuál es la mejor hora para consumir magnesio? El Magnesio tiene un efecto relajante y ayuda a regular los patrones de sueño, por lo que tomar magnesio antes de acostarse es beneficioso para las personas que desean mejorar la calidad de su sueño. Sin embargo, hay que recordar que dependiendo del organismo de cada persona, podemos responder de manera diferente a la suplementación con magnesio. Algunas personas estresadas prefieren tomarlo durante el día... En este caso no hay problema aunque lo tomes por la mañana. Lo cierto es que es preferible tomar magnesio con las comidas. Esto mejora la absorción y reduce el riesgo de efectos secundarios digestivos como malestar estomacal. ¿En cuanto tiempo hace efecto en el cuerpo? El tiempo que tarda el magnesio en hacer efecto varía ampliamente: algunas personas ven una mejora en unos pocos días, mientras que otras pueden tardar varias semanas (especialmente si buscan cambios profundos como la ansiedad o el sueño). Factores como el grado inicial de deficiencia también influyen en esta variación. ¿Cuáles son los principales beneficios del magnesio? Trabaja en la producción de ATP, proporcionando energía a todas las células del cuerpo, favorece el buen funcionamiento del metabolismo. Tiene un efecto calmante, ayuda a relajar los músculos y calmar la mente, contribuyendo a mejorar el sueño y la resistencia al estrés. Protege la salud cardiovascular a través de su papel en la regulación del ritmo cardíaco y la presión arterial. Ayuda a mantener niveles óptimos de azúcar en sangre y ayuda a prevenir la diabetes tipo 2. Se almacena principalmente en los huesos, donde participa activamente en el mantenimiento de una estructura ósea fuerte. ¿Cuáles son los principales señales que indican una deficiencia? Estado mental: puede producirse irritabilidad, fatiga mental y alteraciones del sueño. Músculos: desde temblores y calambres hasta fatiga crónica después del ejercicio. Sistema cardiovascular: las palpitaciones y la opresión en el pecho pueden ser señales de advertencia. ¿Qué alimentos contienen más magnesio? Nueces y semillas: como almendras y semillas de calabaza. Legumbres: incluye opciones nutritivas como lentejas y frijoles. Hojas verdes: las espinacas y las acelgas son fuentes excelentes. Granos integrales: algo así como avena o cereales integrales. Alimentos seleccionados: el chocolate negro, el aguacate, y ciertos tipos de pescado (como el salmón). https://soleri.es/blog/cual-es-el-mejor-magnesio/
Tenía apenas 16 años cuando Paul Anka tomó una decisión impulsiva: faltó a clases en Ottawa, subió solo a un avión rumbo a Nueva York con una maleta llena de demos y la esperanza de que alguien escuchara su música. Todo comenzó por una chica. Se llamaba Diana Ayoub. Era mayor que él, cuidaba niños en su vecindario y parecía completamente inalcanzable. Para un adolescente tímido que pasaba las tardes frente al piano en la sala de sus padres, ella era más un sueño que una posibilidad real. Pero ese sentimiento encontró forma en una canción. En 1957, Anka pidió prestados 100 dólares a su tío, pagó una pequeña sesión de grabación en Nueva York y registró una versión sencilla de aquella melodía. Tocó puertas en varias discográficas… y casi todas lo ignoraron. En esa época, la industria musical no tomaba en serio a los jóvenes compositores. Las canciones venían de profesionales establecidos, no de chicos de secundaria con historias de amor no correspondido. Hasta que entró a ABC-Paramount. El productor Don Costa decidió darle unos minutos. Escuchó una grabación simple: piano, una orquesta ligera y una voz joven suplicando amor. Pero donde otros oyeron ingenuidad, él percibió algo especial. La canción, titulada Diana, salió en julio de 1957. Y todo cambió. La radio comenzó a reproducirla sin parar. Los adolescentes la pedían constantemente. En pocos meses, vendió más de 9 millones de copias en todo el mundo. Anka se convirtió en una estrella internacional antes de terminar la escuela. Pero su historia no terminó ahí. A finales de los años 60, el destino lo sentó frente a Frank Sinatra en una cena en Nueva York. Sinatra estaba considerando retirarse. Sentía que el mundo musical ya no le pertenecía. Necesitaba una última canción. Anka lo escuchó con atención: sus dudas, su orgullo, su forma de ver la vida. Esa misma noche tomó un vuelo a California. Durante el viaje, empezó a escribir una letra sobre una melodía francesa que había comprado por apenas un dólar: “Comme d'habitude”. La escribió como si Sinatra hablara en primera persona. Así nació My Way. Cuando se lanzó en 1969, la canción se convirtió en un himno. Permaneció 75 semanas en las listas británicas y terminó siendo la pieza más representativa de la carrera de Sinatra. La ironía es poderosa. El mismo joven que conquistó el mundo con una canción dedicada a una chica que nunca lo amó… terminó escribiendo el tema más icónico de una leyenda que cantó sobre vivir la vida a su manera.