20160708


Solo hay una cosa peor que ser un cabrón...  ser un mierda.

Solo hay una cosa peor que ser un malo, ser un mierda…porque los mierdas son mierdas para todo el mundo. Y Aznar es un mierda.
Hay que ser muy malo para llevar a tu país a una guerra ilegal por petróleo, pero hay que ser muy mierda para que el petróleo sea para otro. Y Aznar es muy mierda.

Hay que ser muy malo para ir a la guerra, pero hay que ser muy mierda para ir, y seguir diciendo que no has ido. Y Aznar es muy mierda.

Hay que ser muy malo para enviar a tus jóvenes a morir, pero hay que ser muy mierda para mandarlos a morir en “misión de paz”, que lo único que significa es que nunca podrán disparar primero. Y Aznar es muy mierda.

Hay que ser muy malo para inventarse que había armas de destrucción masiva, pero para jurarle a tus soldados que morirán por encontrarlas hay que ser muy mierda. Y Aznar es muy mierda.

Hay que ser muy malo para asesinar periodistas que denuncian tu mentira, pero hay que ser muy mierda para permitir que esos periodistas sean de los tuyos. Y Aznar, Aznar es muy mierda.

Hay que ser un buen malo para dar la cara cuando todo se destapa y un buen mierda para esconderse. Y Aznar… Aznar es muy buen mierda.

Hay que ser un gran malo para invadir otro país y muy mierda para mentirle al tuyo. Y Aznar es un gran mierda.

Hay que ser muy malo para que atenten en tu casa contra tu gente, tu pueblo y tus trenes los que son todavía mas malos que tú, hay que ser muy mierda para esconder a esos malos por no perder unas elecciones. Y Aznar es muy, muy mierda.

Hay que ser malo, malísimo para querer conquistar el mundo con guerras preventivas, pero hay que ser muy mierda para formar parte de esa mierda solo por curar tus complejos. Y Aznar es mierda, mierdísima.

Hay que ser muy malo para salir en la foto del trío de las Azores, pero hay que ser muy mierda para que en la foto fuesen cuatro y a ti te recorten como cuando aquí recortamos al de Portugal. Y es que Aznar hasta recortado…es muy mierda.

Hay que ser muy malo para ir en contra del líder de tu propio partido, pero que hasta eso te salga mal, es de ser muy mierda.

Hay que ser malo para ser Rodrigo Rato, pero que Rato fuese tu mejor hombre, es de ser muy mierda. Y Aznar es un mierda para rato.

Que solo hay una cosa peor que ser un malo, ser un cabrón. Que los malos se sirven de los cabrones, esos esbirros leales con talento de tronista que solo quieren sangre y dinero. Pero solo hay una cosa peor que ser un cabrón, ser un mierda. Ese que se vende a última hora, traidor de los suyos, el que jura una cosa y la contraria…ese que mira en los bolsillos de sus muertos en las películas por si les queda tabaco en las películas, el que mata al chiquillo desarmado y pone los pies sobre sobre la mesa y sigue trabajando en elloooou… el que lleva a su gente a la guerra por salir en una foto, y curar sus complejos de malo, sin llegar a cabrón y quedándose en mierda. Y es que Aznar… Aznar es muy mierda.

Fdo: Uno que perdió gente en estas guerras a las por lo visto nunca fuimos, y que luchará contra los mierdas, aunque lo de Aznar sea una guerra perdida. Y que le pide perdón a las mierdas por si las ofendí, porque ser mierda no es malo, a fin de cuentas peor sería ser Aznar.

MANU SÁNCHEZ 

http://cadenaser.com/emisora/2016/07/07/radio_sevilla/1467911905_546943.html

20160705


LA NUEVA AMISTAD
DE UNOS VIEJOS AMIGOS

- Otra reflexión más -
 

A veces pienso que no nos conocemos, creemos conocernos, pero no, no nos conocemos.

No nos conocemos como podamos pensar. Nos miramos, reconocemos el envoltorio, nos es muy  familiar, pero ya no conocemos el contenido.

A quien conociamos, ciertamente, era a un o a una joven de 18 años, despreocupad@ y con el instinto de comerse el mundo. A esa persona si que, en aquel entonces, conocíamos bien y era nuestr@ amig@.
Pero el tiempo pasa, la vida también pasa. Te va moldeando, te va cambiando, lo quieras o no y todo cambia, todos cambiamos.

Ahora, a la vuelta de más de 30 años, estos viej@s amig@s  vuelven a enlazar sus caminos y, el intento de desenterrar o reanudar, esa antigua y buena amistad truncada por el pasar del tiempo, se vuelve hardúo, aunque se intenta reanudar donde se dejó.
Pero, es en vano intentar recuperarla. En algún momento, se puede pensar lo contrario (que se puede reanudar donde se dejó), pero el día a día nos hace despertar de esa ilusión y nos hace desechar ese anhelo, ese espejismo y se impone la realidad.

Esta realidad que golpea fuerte y dice que pare el carro, que eche el freno, que deje de ir a pecho descubierto, que ésto ha cambiado, que no es lo que era y que hay que tratarlo de forma diferente.
Que el tiempo ha pasado, que somos las mismas personas, pero en diferentes circunstancias y en diferente momento de la vida, que parece que todo es igual, pero no lo es, no te confundas... no te equivoques.

Que esta amistad es una Nueva Amistad, que no es la reanudación de aquélla.
Aquella que guardamos en un rinconcito de nuestra memoria y que, de cuando en cuando, recordamos con nostágica alegría.
Nos seguimos pareciendo, un poco, físicamente, a aquellos alegres jóvenes, pero ya no somos ell@s. No, no lo somos.

Esos jóvenes se fueron. Ya no están, ni ellos, ni su amistad. Sólo queda el grato recuerdo de ambas cosas.

Ahora partimos del Redescubrirnos.
Esta amistad es nueva, acaba de nacer, se acaba de estrenar y parte de cero, es un partido nuevo. De nada sirven los goles marcados en partidos pasados, hay que volver a marcarlos para poder ganarnos, los unos a los otros... de nuevo.

Así que disfrutemos de esta nueva oportunidad que se nos ha dado de hacer amigos, de hacer nuevos/viejos amigos.
Disfrutemos, ahora, de esta amistad recién estrenada. Aunque es una nueva amistad con "memoria"...

Si ahora tuviera una copa, Desde El Fondo De Mi Mente, brindaría por mis viej@s amig@s y por esta nueva amistad.

Me presento:
Hola !!
Soy Manolo Palacios. Encantado de "volver a conocerte".
Espero y deseo que sea el principio de una buena y bonita amistad
MPALACIOSH 

20160703



¿QUÉ LE PASA AL CUERPO CUANDO DEJA DE FUMAR?


  Reuniones, descansos, cafés con los compañeros, comidas de trabajo, cenas de amigos... La vida diaria está constantemente poniendo zancadillas al fumador para que se resista a dejarlo. Hay estudios que demuestran que el 60% de los cigarros que se fuman se hace por motivos sociales. Así que el fumador que quiera dejar de serlo debe estar preparado para decir "no" a estas situaciones.

De todos es sabido que perjudica seriamente la salud y las autoridades sanitarias se preparan ahora para acotar más los espacios con humo y arrinconar al fumador. Tal vez si sabe que a los pocos minutos de haber dejado el mal hábito su cuerpo ya empieza a notar los beneficios de los que disfruta cualquier persona no fumadora, se aventuraría a dejarlo antes. El tabaco produce una intoxicación en el organismo que invita a que aparezcan enfermedades cardiovasculares, en la piel, en el aparato digestivo y unos cuantos cánceres, con el de pulmón por bandera. Para los que crean que fumando menos el daño es menor, están equivocados. 

Un fumador siente la necesidad de fumar por los valores estimulantes o sedativos que le produce inhalar tabaco, ya que la nicotina estimula las glándulas suprarrenales que producen adrenalina en la sangre. Cualquier persona que quiera dejar el tabaco debe planteárselo desde diversos frentes: no sólo debe preocuparle la ansiedad que le provoca, sino que debe afrontar la dependencia social y psicológica que le ata a unos cuantos cigarrillos. Rodrigo Córdoba, portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, recuerda que el mono físico puede vencerse antes de los dos meses. El psicológico es el más problemático: “dura toda la vida”. Cualquier ex fumador no debe bajar nunca la guardia. “Una sola calada podría volver a engancharlo al hábito”. Hay que descartar la idea de que "por uno que me fume no pasa nada". Ésta es una de las principales tentaciones del ex fumador y el "motivo más frecuente de recaídas", recuerda Córdoba.

Los daños que puede provocar el tabaco en el cuerpo son “reversibles” si se abandona el hábito antes de los 40. Pasada esa franja, “el cuerpo no se sigue deteriorando, pero los daños son irreversibles”. Nadie debe culpar al dejar de fumar como alguno de los problemas. Fumar no arregla ningún problema, solamente los crea, y bastante serios. A continuación, una guía detallada sobre cómo se ‘limpia’ automáticamente el cuerpo en cuanto su dueño impone que el fumar ya es cosa del pasado.

20 minutos. Sorprendentemente, una vez que dejas de fumar el organismo comienza a curarse en cuestión de minutos. La tensión arterial y el pulso se normalizan a los pocos minutos.

24 horas. El monóxido de carbono ha desaparecido del organismo y los pulmones empiezan a trabajar para eliminar las partículas acumuladas. A estas alturas, ya se respira mejor.

48 horas. Las terminaciones nerviosas se ajustan a la ausencia de nicotina y las habilidades y sensaciones del gusto y del olfato empiezan a volver.

72 horas. El paso del aire que va hacia los pulmones se facilita, ya que los conductos que lo llevan se relajan, haciendo que la respiración se haga más fácil y que aumenten los niveles de energía.

De 2 a 12 semanas. La circulación y la tolerancia al ejercicio comienzan a mejorar.

De 3 a 9 meses. La función pulmonar aumenta un 10% y la tos y la dificultad para respirar comienzan a disminuir. Se está más en forma y más fuerte.

1 año. El riesgo de enfermedad cardiaca desciende a la mitad del de un fumador. Eso significa que has reducido a la mitad las posibilidades de sufrir un ataque al corazón.

10 años. El riesgo de cáncer de pulmón disminuye a menos de la mitad de aquellos que continúan fumando y disminuye la incidencia de otros cánceres (de boca, de garganta, de esófago, de vejiga, de riñón y de páncreas).

15 años. El riesgo de ataque al corazón es igual al de una persona que nunca ha fumado. 
MPALACIOSH




Esta es la historia


Hace ya un tiempo, un hombre castigó a su pequeña niña de 3 años por
desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado era
escaso en esos días por lo que exploto en furia, cuando vio a la niña
tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad, mas sin embargo, la niña le llevo
el regalo a su padre a la siguiente mañana y dijo:

" Ésto es para ti, Papito”
" El se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero este volvió
a explotar cuando vio que la caja estaba vacía. Le volvió a gritar
diciendo: " ¡¡¡Es qué no sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro!!!

La pequeñita se fue con lagrimas en los ojos y dijo, " Oh,
Papito, no esta vacía, yo metí besos dentro de la caja, Todos para ti, Papi. "

El Padre se sintió morir;  puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.

Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama durante años
y siempre que se sentía derrumbado, tomaba de la caja un beso
imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí. 


En una forma muy sensible, cada uno de nosotros, los humanos, hemos recibido un recipiente dorado, lleno de amor incondicional y besos de nuestros hijos, amigos, familia etc...


Nadie podría tener una propiedad o posesión más hermosa que ésta.

MPALACIOSH 

Algunos consejos que, seguro, no vendrán mal.



Convivir con mayores con demencia senil



Intentar que la persona haga todo lo que pueda por sí mismo pero siempre bajo supervisión.
Fijar horarios y rutinas para que el anciano se desoriente lo menos posible.
Colocar las cosas que utilice esta persona siempre en el mismo lugar.
Colocar calendarios y relojes en lugares muy visibles para que le resulte más fácil orientarse.
Identificar las habitaciones con dibujos o imágenes sencillas en las puertas.
Colocar cierres de seguridad específicos en los cajones y armarios que contengan sustancias u objetos peligrosos.
Utilizar platos, vasos de plástico y evitar los cubiertos cortantes o punzantes.
Poner en la ducha y/o bañera barras para sujetarse y alfombrillas antideslizantes.
No dejar nunca al anciano solo en el baño pero tratar que tenga la mayor privacidad posible.
La cama debe ser baja y estar bien colocada.
Colocar luces nocturnas en la habitación y el baño para evitar caídas en caso de que se levante por la noche.
Tanto la ropa como el calzado, deben ser fáciles de poner y quitar.
Cosas que se deben evitar para que el anciano se sienta mejor:
No colocar espejos en las habitaciones porque el enfermo puede asustarse si no se reconoce.
Muebles, alfombras o cualquier objeto que pueda provocar caídas.

Qué no hacer:
Ir a lugares donde hay mucha gente.
Poner alta la televisión o la radio.
Hablarle o llamarle con gritos.
Limitar las siestas para facilitar el sueño nocturno.
Que el enfermo utilice calzado con cordones y ropa con cremalleras o botones pequeños.
Que conduzca el coche es peligroso porque puede perderse.
Discutir con él o ella cuando haga preguntas o comentarios sin sentido.
Hacerle preguntas directas o exigir contestaciones rápidas.

20160625

No voy a hablar de política, no, hoy no.

Voy a hablar de lobos...
...queridos "corderos" míos.


El único país del mundo en el que los policías detuvieron a la cúpula de Anonymous, y para los que cuatro estudiantes que protestaban por los recortes eran El Enemigo, mientras los ediles que han trabajado en la corrupción, con sus cacerías y sus putas, han sido el prototipo del emprendimiento exitoso dentro de la fauna política de los viejos partidos.

El país en el que te multarán por hablar de la próxima manifestación, pero en el que los grandes corruptos del PP, el PSOE y la realeza acabarán sus días enchufados de consejeros en alguna eléctrica.
El país de la Ley Mordaza y del pucherazo kafkiano del Voto Rogado que implantaron los socialistas con el apoyo del Partido Popular.

El país del gobierno que puso un impuesto al Sol, y que paró en seco el progreso de las energías renovables, que recortó en educación y en ciencia pero quiso compensarlo poniendo de nuevo la religión a la altura de las mates.
El mismo país que tiene una tele pública al servicio del gobierno y de la ignorancia, con alguna popular presentadora que expresa apotegmas casi tan sustanciosos como los de nuestro presidente en funciones (muy español y mucho español, y  .. ¿y la europea?).

Aunque también promociona la cultura emitiendo espacios snuff de tortura de animales. El país de los políticos que en campaña se van a hacer lío a otro país para conseguir algún voto aquí.
El país de ministras, infantas y votantes ignorantes activos de la corrupción por amor a sus corruptos, y del ministro que condecora a vírgenes con honores de las fuerzas de seguridad, hace comisario a un histrión, tiene un ángel que le ayuda a aparcar y se la pasa organizando desaguisados a otros partidos con los medios y la autoridad que le hemos otorgado.

El país del fútbol rey , del gooooool !!,  de la virgen del Rocío, de los indignados de barra de bar y de los manifestantes en veladores con una cerveza por delante.

El país de los millones de pequeños nicolases. El país de broma, que dirige un zombi al servicio del poder económico y cuyos ministros son como esos payasos terroríficos que van persiguiendo a la gente con un hacha mientras tropiezan y se caen.
No por ser patéticos son menos letales.

O votamos con saña el domingo y conjuramos esta parodia tenebrosa de país o nos quedaremos encerrados dentro de ella con todos esos payasos persiguiéndonos cuatro años más.

No, hoy no quiero hablar de política. He hablado de ellos, los lobos y de nosotros, los corderos.
Hoy he hablado de dignidad personal, de nuestra dignidad y del futuro de nuestros hijos.

Y ésto no es política, ésto es SUPERVIVENCIA PURA Y DURA... amig@s míos.




20160616

Fantasmas

 

Llevaba unas gafas gruesas con una espantosa montura de color morado. Tenía el rostro asimétrico y la dentadura torcida. La cara redonda y la mirada totalmente ida. Llevaba la ropa que le compraba su madre, y como eran pobres como las ratas, o aún ni eso, pues las ratas no necesitan ropa, se vestía feo. Recuerdo a S. sentada en un rincón, dibujando estrellas y corazones de colores en las páginas de un cuaderno de anillas con papel cuadriculado. Nadie se acercaba a ella, nadie compartía nada con ella, nadie le preguntaba y nadie saludaba al toparse con ella. Íbamos a un instituto rancio y costroso, que era, en aquella época, uno de los pocos institutos en los que se podía estudiar alguna rama de FP. Pero S. no estudiaba. A decir verdad no daba pie con bola. Era torpe en el trato, y nunca supo responder a los ataques ni a los exámenes.

Ella y yo nadábamos en cierto aislamiento. Ella, por causas ajenas a su voluntad. Yo, por un cabreo incurable con el mundo en general, cabreo que aún conservo y para el que no encuentro remedio. En clase, se sentaba justo en la otra esquina, en un rincón, y simplemente parecía esperar a que todo terminara y volver a casa. Los profesores hacía tiempo que habían decidido dejarla vegetar en su mundo. Yo no sabía en aquel entonces, no podía saberlo, que ese mundo era oscuro y terrible, húmedo y sofocante.
Fue a EGB en el colegio de al lado. Compartió compañeros de clase de un centro a otro. Incluso algún profesor. Cuando se encontraba con ellos, agachaba la cabeza y se tapaba la cara con una espantosa carpeta de color rosa chillón. Volvía casi corriendo a casa, una casa sórdida y pobre pero que constituía un refugio. Pero eso lo sé ahora, en aquellos entonces no pensé nunca que aquella forma de ir y venir fuera una huída. Era evidente que sufría algún trastorno psiquiátrico. Nos ignorábamos mutuamente, pero era demasiado peculiar como para no recordar su presencia en mi vida.

A veces, una ciudad mediana te sorprende descubriendo el pasado de alguien, un pasado que ignorabas y no podías intuir. Con el tiempo, conoces a alguien que conoce a alguien que conoció a alguien al que tú conociste. Esa asfixia endogámica asesina las ciudades y saca la oscuridad que llevamos dentro porque no se puede esconder la podredumbre eternamente en un frasco pequeño. La podredumbre expele gases, las ciudades no tienen una válvula como los paquetes de café en grano que impiden que el paquete estalle. Si después de algunos años das con alguien al que conociste y te enteras de lo que nunca quiso que te enteraras, te sorprenderás, aunque siempre estuvo ahí esa parte oscura. En tus narices. Pasando a tu lado entre chistes y humo de cigarrillos. Fumando canutos en un parque, tomando cerveza en un garito. Paseando a sus novias guapas y espectaculares en su mierda de Golf GTI con la bandera de España. Vistiendo ropa cara. Integrados en la sociedad. Guapos y altos y rubios y con coche.

Los compañeros de EGB que acompañaron a S. al instituto la sometieron a un régimen de terror en el colegio. En los últimos años fue sometida a violencia física. Era humillada a todas horas. Las indirectas y risitas a su paso ya en el instituto no eran otra cosa que amenazas, el recordatorio de la Omertá. Ningún profesor hizo nada. Me enteré de todo esto mucho tiempo después, cuando hacía muchos años que no veía a ninguno de los implicados ni a la víctima. Es difícil explicar lo que sentí al empezar a recomponer recuerdos. En mi mente, poco a poco se dibujó una imagen totalmente distinta del aislamiento de S. El mío siempre fue más o menos voluntario. Pero el de ella era de una profunda soledad y, probablemente, un dolor inextinguible. Tenía que ver todos los días a sus violadores. Todos. Quizá por eso dibujaba aquellas estrellas y corazones ñoños y empalagosos. Quizá por eso tenía la mirada hueca y sin alma y no era capaz de entender lo que le explicaban en clase. Se había metido en su mundo, simplemente. En su interior, en su cabeza, sólo los recuerdos podían dañar su autoestima. Pero quizá era el único lugar donde se sentía segura.

Una vez, le di un cigarrillo a uno de los violadores. No sabía que lo era, y cuando, con el tiempo, pasé la factura por aquella época, se me encogió el estómago. Aún hoy no puedo evitar sentir desasosiego al pensar en S. ¿Qué vida es esa? La pobre chica repitió cursos en EGB y posteriormente en FP, y nunca terminó sus estudios.

Hace un par de años, volví a verla por la calle. No me reconoció, he cambiado mucho desde entonces, por mi vida ha pasado una apisonadora detrás de otra hasta convertirme en lo que soy, y la suya fue durante muchos años una catástrofe sin final a la vista encerrada en sí misma o en una habitación que olía a sudor y a polla adolescente. Pero aquel día la vi diferente.

Llevaba el pelo teñido de negro y lentillas de color rojo. Las uñas pintadas a juego. Vaqueros rotos y, como yo, una cadena metálica para sujetar la cartera. Lucía una camiseta de Marilyn Manson. Reconocí su rostro imperfecto y sus dientes torcidos tras toda aquella indumentaria gótica un poco mainstream. Iba de la mano de un chico alto de parecida indumentaria. Él llevaba su mano agarrada con fuerza a la de ella. S. ya no tiene la mirada vacía, y en sus ojos hay una dureza que en el instituto nunca pude vislumbrar.
Lo peor de todo esto es que la vida sigue. Para sus abusadores también. Ella sigue, pero no puedo dejar de pensar que por dentro una parte de sí misma hace años que dejó de seguir. Con la edad, se te mueren cosas por dentro, y a ella se le debieron morir miles de cosas que se te mueren de adulto cuando apenas era una adolescente.

S., sé que no leerás esto, pero ojalá pudiera decirte lo mucho que siento haberle dado aquel cigarrillo a ese hijo de puta. Se me encoge el estómago al pensar en ello. No puedo sentir todo lo que sufriste, pero sí puedo comprender tu dolor. Nadie hizo nada por ti. Esa es la vergüenza que comparto.

Sé fuerte.

Jorge Matías