20260706

Sheru Munshi Khan---- En 1986, un niño de cinco años llamado Sheru Munshi Khan se subió a un tren vacío en la estación de Burhanpur, en el centro de la India, buscando a su hermano mayor. Se quedó dormido. Cuando despertó, el tren llevaba horas en marcha y nadie en el vagón sabía de dónde venía. No sabía leer. No conocía bien el nombre de su pueblo. No podía explicar a dónde pertenecía. El tren lo dejó en Calcuta, a unos 1.400 kilómetros de su casa, en una ciudad de diez millones de habitantes donde un niño pobre sin documentos era invisible. Pasó semanas durmiendo en estaciones, buscando comida como podía y evitando a los adultos que intentaban acercársele, hasta que una pareja lo llevó a un hogar de acogida y finalmente a un orfanato. Nadie logró identificar a su familia. Con seis años fue adoptado por Sue y John Brierley, una pareja australiana de Hobart, Tasmania, que lo rebautizó como Saroo. Creció en Australia. Aprendió inglés. Estudió hotelería. Pero los fragmentos no desaparecieron: una torre de agua, un puente, unas vías, una fuente, el polvo de un barrio que solo existía ya en su memoria de cinco años. En 2008 empezó a usar Google Earth. Calculó que el tren, a la velocidad media de los trenes de pasajeros indios, no podía haber recorrido más de 1.200 o 1.500 kilómetros desde el punto de partida. Trazó un radio, identificó las líneas ferroviarias posibles y empezó a seguirlas desde la pantalla, comparando cada curva, cada estación, cada forma de terreno con lo que guardaba en la cabeza. Pasaron tres años. En 2011 reconoció algo en la pantalla: una bifurcación de vías, un depósito de agua, un barrio que se llamaba Ganesh Talai, en la ciudad de Khandwa, Madhya Pradesh. En 2012 viajó a la India. Caminó por esas calles por primera vez desde los cinco años y llegó hasta su antigua casa. Los vecinos lo reconocieron o intuyeron quién era. Lo llevaron hasta una mujer. Era su madre, Fatima Munshi, que nunca había cambiado de barrio y que durante 25 años había esperado sin saber si su hijo estaba vivo. También supo entonces que Guddu, el hermano al que había esperado aquella noche en el andén, había muerto atropellado por un tren pocos días después de que él desapareciera. Su madre había perdido a dos hijos en la misma semana. Solo había recuperado a uno. La historia se publicó en 2013 como "Un largo camino a casa" y en 2016 se adaptó al cine con el título "Lion", con Dev Patel en el papel de Saroo adulto y Nicole Kidman como su madre adoptiva. La película recibió seis nominaciones al Óscar. ¿Crees que la memoria de la infancia guarda más información de la que creemos, o la historia de Saroo es una anomalía que no deberíamos interpretar como regla?

No hay comentarios:

Publicar un comentario