"Desconectar para reconectar"
Desintoxicación digital
Hoy te quiero hablar de vacaciones.
Si, esas que ya tenemos a la vuelta de la esquina y que nos desliga, efímeramente, de nuestra rutina cotidiana
Vivimos en un mundo demasiado tecnológico, demasiado conectado demasiado deshumanizado, a mi modo de ver.
He leído que, algunos expertos en el tema, aconsejan terapias de desconexión. Sobre todo, para los jóvenes y, bueno, también, para esos menos jóvenes, que se han apuntado al carro este y que, ni saben, ni quieres bajarse.
Esta desconexión, se puede hacer estando en casa. Sal, a la calle, sin móvil, apaga el router varios días, etc.
Pero es mucho más difícil, ya que la tentación acecha en cada rincón de nuestra consumista sociedad.
La vida digital nos quita mucho tiempo de vivir la vida real. Parece que todo es más interesante en Internet. Pero al final te das cuenta de que lo más interesante está ahí fuera y no le estamos prestando atención.
Al final de nuestra vida nos daremos cuenta de las horas que hemos dedicado a mirar el móvil en vez de a nuestra familia o nuestros amigos, que están al lado. Y nos arrepentiremos... con toda seguridad.
Y ahí tenemos la nomofobia, la palabra de reciente creación para describir una sensación igualmente nueva, el miedo incontrolable a salir de casa sin el teléfono móvil.
La vida digital nos quita mucho tiempo de vivir la vida real. Parece que todo es más interesante en Internet. Pero al final te das cuenta de que lo más interesante está ahí fuera y no le estamos prestando atención.
Al final de nuestra vida nos daremos cuenta de las horas que hemos dedicado a mirar el móvil en vez de a nuestra familia o nuestros amigos, que están al lado. Y nos arrepentiremos... con toda seguridad.
Y ahí tenemos la nomofobia, la palabra de reciente creación para describir una sensación igualmente nueva, el miedo incontrolable a salir de casa sin el teléfono móvil.
Pero, si te alejas de tu entorno habitual, puedes conseguir una terapia de cambio radical de hábitos, durante un tiempo y la época, en la que estamos ahora, es propicia para ello. Puedes aprovechar tu periodo vacacional para ponerla en práctica y podrás comprobar lo bien que sienta la desconexión digital.
Yo me atrevería a ir más lejos aún y prescindir, incluso, del reloj, regirse por las necesidades naturales de hambre, sueño, etc. y disfrutar de un entorno limpio, disfrutar y sentir la naturaleza, con todos tus sentidos.
Aunque para conseguir este fin, debes alejarte de las vacaciones tipo sombrilla, toalla, playa, chiringuitos y veladores al anochecer.
Para conseguir este fin, debes sumergirte, como digo, en un entorno natural, lugar en el que no te sentirás tentado de recurrir a tu adicción tecnológica y, de paso, tendrás la oportunidad de comprobar tu grado de dependencia a la misma.
Para conseguir este fin, debes sumergirte, como digo, en un entorno natural, lugar en el que no te sentirás tentado de recurrir a tu adicción tecnológica y, de paso, tendrás la oportunidad de comprobar tu grado de dependencia a la misma.
NO semáforos, NO claxón, NO ruido,
NO Televisor, NO radio, NO Whatsapps,
NO Internet, NO móviles y
SI charlas, SI convivencia, SI compartir.
Cosas que una familia hace poco en su día a día, debido a esta loca y acelerada vida que a todos, en cierta manera, nos obligan a llevar.
Hay quienes se toman, las vacaciones, como una maratón para verlo tooooodo, lo antes posible y hacerse fotos y más fotos, para alardear en las redes sociales de lo bien que lo han pasado, porque si no hay foto, no lo han pasado bien. Claro, las pruebas del delito las requiere esas redes, tus palabras no bastan, necesitas documentos gráficos, cuantos más... mejor.
Y vas de aquí para allá, constantemente, móvil en mano, disparando, disparando y disparando.
Luego, vuelves más estresado que antes de irte a esas vacaciones y dices: No he tenido tiempo para... claro que no lo has tenido, claro.
Esto es otra de las cosas que encontrarás en esta desconexión digital, encontrarás TIEMPO, pero tiempo del bueno, tiempo compartido con tu pareja y con los tuyos, tiempo que te roba esta sociedad de carreras, empujones y malas caras.
Así que, querid@ amig@, te propongo que, este año, prepares unas vacaciones diferente. Que prepares unas vacaciones donde puedas desconectar de toda tecnología, una temporadita, para luego volver a conectar y comprobar el resultado del experimento.
Pero, claro, cualquier excusa es buena para no emprender este fácil y difícil viaje hacía donde habita nuestro verdadero yo, un viaje a nuestro interior, aunque sé que tu puedes y lo estás deseando.
Desde aquí te animo a intentarlo, amig@.
Te puedo asegurar que es muy, pero muy gratificante Desconectar para reconectar, te puedo asegurar que repetirás... seguro.
MPALACIOSH


No hay comentarios:
Publicar un comentario