NUEVOS ANALFABETOS.
J. Quintero.
20240221
20240216
- ROSA -
Llegar a viejo
Si se llevasen el miedo,y nos dejasen lo bailadopara enfrentar el presente.Si se llegase entrenadoy con ánimo suficiente.
Y después de darlo todo,en justa correspondencia,todo estuviese pagadoy el carné de jubiladoabriese todas las puertas.
Quizá, llegar a viejo,Sería más llevadero,Más confortable,Más duradero.
Si el ayer no se olvidase tan aprisa.Si tuviesen más cuidado en donde pisan.
Si se viviese entre amigos,que al menos, de vez en cuando,pasasen una pelota.Si el cansancio y la derrotano supiesen tan amargo.
Si fuesen poniendo luces,en el camino, a medidaque el corazón se acobarday los ángeles de la guardadiesen señales de vida.
Quizá llegar a viejoSería más razonable,más apacible,más transitable.
¡Ay, si la veteranía fuese un grado...!Si no se llegase huérfano a ese trago.
Si tuviese más ventajasy menos inconvenientes.Si el alma se apasionase,el cuerpo se alborotase,y las piernas respondiesen.
Y del pedazo de cieloreservado para cuandotoca entregar el equipo,repartiesen anticiposa los más necesitados.
Quizá, llegar a viejo,sería todo un progreso,un buen remate,un final con beso.
En lugar de arrinconarlos en la historia,convertidos en fantasmas con memoria.
Si no estuviese tan oscuroa la vuelta de la esquina.O, simplemente, si todosentendiésemos, que todos,llevamos un viejo encima.J. M. Serrat
https://www.youtube.com/watch?v=Mj6NIMf9lyE
J. M. Serrat
https://www.youtube.com/watch?v=Mj6NIMf9lyE
20240204
20240129
GROUCHO Y YO
Groucho y su yo, fundidos aquí en uno solo, escribieron, como era inevitable suponer, un libro que sólo puede escribirse como…, bueno, indescriptible.
También será inevitable, si el lector siente la curiosidad por saber a ciencia cierta quiénes y cómo son Groucho y el yo-de-Groucho, que compre y lea estas memorias muy particulares, porque nosotros tan sólo podremos adelantarle aquí que, aunque uno y otro sean de naturaleza profundamente similar, también son, paradójicamente, muy distintos.
En tanto que Groucho, ese incómodo insumiso, entrometido, criticón e insolente mujeriego, dinamita la sociedad, siembra el absurdo y el desconcierto por doquier y no comprende cómo alguien puede pertenecer a un club del que él sea socio, el Yo-de-Groucho no piensa sino en medrar y enriquecerse en esa misma sociedad que dice despreciar y se arrima a cualquiera con tal de que le introduzca en el club más selecto.
Pero lo cierto es que los dos gozan por igual del don privilegiado de hacernos morir de risa.
Jesús Quintero, Conferencia Universidad de Belgrano,
- DEJA -
-Deja que las cosas se rompan, deja de esforzarte por mantenerlas pegadas.
