20180125


- VÍSPERAS DEL DÍA DE TODAS LAS MADRES -

¿Dónde fueron esos niños que fuimos?

¿Se fueron para no volver...?
Quizá, buscando en nuestro interior,
cualquier tarde melancólica lluviosa de otoño,
podamos rescatar algún recuerdo de ellos
que nos haga pensar en lo que fue y ya no es.

En lo vivido...
Y nos haga apreciar, un poco más,
a los que tuvimos tan cerca, abrazandonos,
cuidandonos, arropandonos, cobijandonos, en los días de lluvia,
protegiendonos de nuestros fantasmas... en definitiva, Amandonos.

Somos, lo que queda de aquello, el recuerdo hoy me traiciona
y me transporta al siempre triste mundo de la nostalgia.
Hoy, como casi en cada momento, pienso en vosotros.
Bellos momentos vividos, quedandome con la sensación de haber recibido tanto
y no haber dado todo lo que os mereciáis.

Os pido perdón por no ser consciente de aquello y no haberme dado todo.
Cuánto daría por un sólo abrazo más, por escuchar mi nombre
naciendo de vuestros labios una sola vez más, una sola.
Cuánto daría...
Cuánto daría por volver aunque sólo fuera un instante.

Sólo estas palabras pueden aflorar de mis labios ahora:
GRACIAS POR TANTO.

Lo siento, pero os echo tanto de menos cada día,
tengo tanto dolor de ausencia,
que hasta el corazón se me estremece de tristeza hoy.
Hoy, vísperas del día de todas las madres.

M Palacios H.



EL CUENTO DE LA CRISIS

Me han acunado y me han dormido con muchos cuentos y ya va siendo hora de despertar de este cuento de la crisis económica que nos están vendiendo.

No es una crisis económica, ésta es una crisis social, perfectamente programa por los grandes poderes, con el único fin de controlar y reducir nuestro bienestar, apoyados por los medios de comunicación que están a sus órdenes, bombardeándonos día a día con la palabra "CRISIS", hasta que se aloja en nuestros primitivos cerebros como se alojó, en su día, que 2 x 2 son 4, considerándolo un axioma, provocándonos MIEDO y así poder controlarnos e inmovilizarnos, y que la lleguemos a considerar un mal irremediable y justificable.

Pero no, señores, que no nos engañen, está crisis está creada, sólo y exclusivamente, para mermar nuestros derechos. Recortar nuestros derechos laborales (reducción de salarios, aumento de jornada laboral, despidos libres, limitar el derecho de huelga, que ya llegará, etc.) y recortar nuestros derechos como ciudadanos (sanidad para ricos y sanidad para pobres, el acceso a la educación sólo para los privilegiados, recortes en todo tipo de prestaciones, etc.).

No hay más ciego que quien no quiere ver y si abrimos los cinco sentidos a los hechos y no escuchamos a los vendedores de humo que nos machacan a diario, nos daremos cuenta que esta es una trama muy bien orquestada para reducir nuestros derechos, duramente luchados y conseguidos, después de muchos años y que nos lo van a arrebatar en pocos meses e intentan que sea "con nuestro consentimiento", por aquello del que “la cosa está muy mala y no hay más remedio”.

No señores, si hay remedio, no os dejéis acunar con cuentos y no me refiero sólo a España, me refiero a todo el mundo, esto es un engaño global, nuestros políticos, sean del partido que sean, son meros figurantes de esta comparsa global en la que pretenden que todos bailemos voluntariamente al ritmo de esta fúnebre música que beneficia a unos pocos y nos perjudica a todos los demás.

Los poderes fácticos pretenden jugar con todos nosotros, son muy hábiles e inteligentes y tienen la jugada muy bien planificada, pero sólo ganarán si logran engañarnos…

Todo depende de nosotros y de nuestra capacidad para no dormirnos con cuentos.

MPALACIOSH


- SE MUERE DOS VECES -

Una, cuando exhalamos el último aliento
Y otra, cuando dice nuestro nombre,
Por última vez,
La última persona
Que nos ha conocido.-
 - VIDA RENOVADA -

Hace poco tiempo, he vuelto a ver a una persona que hacía algunos años que no veía y, la verdad, me resultó tan agradable, como inesperado, volver a encontrármela, cuando siempre la había tenido tan recordada y tan presente, pero tan lejana, aunque no perdida. 

Y fue todo tan repentino, que produjo en mí, un cambio o quizás, un volver atrás o un despertar de este triste letargo, que todo conocemos con un indiferente nombre: MONOTONÍA, esa palabra que hace corriente lo especial, que convierte el amor en costumbre, que hace que nuestra vida sea una rutina de la que parece no darnos cuenta, y nos va arrastrando lenta, pero inexorablemente, hacía un abismo, en el que todo cae, todo se precipita sin que lo percibamos y hace que lo que podría ser mágico, sea de un solo color, que a mi se me antoja oscuro, no negro, pero sí grisáceo pálido.

Pues al volver a VERLA, después de tanto tiempo, algo renació, algún duendecillo echó algunos secos troncos de encina, a este extinto fuego, dándole un vigor de juventud, de deseo, de fuerza, de ganas, en definitiva: DE VIDA RENOVADA.

Y, por la expresión de su rostro, esa persona debió sentir lo mismo o algo parecido, porque en sus ojos y en su cuerpo, se produjo una transformación, convirtiéndose en alguien que él conocía muy bien , vaya si la conocía, en alguien que él había conocido, y de la que se había ido enamorando paulatinamente, sin prisas, pero creándose una sólida base, difícil de quebrantar, solamente destruible por esa anestesia, que te va matando, sin que, apenas, lo notes, por esa sepultura del amor, por esa ser sin ser, sentir sin sentir, mirar sin ver, tocar sin sentir, estar junto sin compartir, … querer sin amar.

Afortunadamente, nos volvimos a encontrar, y espero, o mejor dicho, lucharé para que no se vaya a volver a alejar, porque si volviera a alejarse, cabría la triste posibilidad de no volver a encontrarla, porque lo importante no es saber buscarla, lo verdaderamente importante, es no dejar que se aleje. 
Y esperar que ella también ponga de su parte, para que esa separación no sea más allá de nuestros brazos extendidos.

Así que habrá que ir a menudo al bosque para disponer siempre de buena y seca leña que arda bien en el hogar, para que queme la monotonía que seguro que intentará volver a invadirnos y separarnos.

MPALACIOSH
3 de Mayo / 2004.



-   NO  JUZGUES   -


Cuentan que una pareja de recién casados se mudó de casa. La primera mañana, mientras tomaban café, la mujer reparó a través de la ventana, que una vecina colgaba sábanas en el tendedero.

-¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero…! - Le comentó a su marido. Quizás necesita un jabón nuevo… ¡Ojala pudiera ayudarla a lavar las sábanas!

El marido la miró sin decir palabra alguna.
Cada dos o tres días, la mujer repetía su discurso, viendo a través de la ventana, como la vecina tendía su colada.

Al mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas blancas, como nuevas, y dijo al marido: ¡Mira, por fin ha aprendido a lavar la ropa!¿Le enseñaría otra vecina?
El marido le respondió:
-¡No, hoy me levanté más temprano y limpiélos cristales de nuestra ventana!

No juzguéis, para que no seáis juzgados. 
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados 
y con la medida con que medís, seréis medido.




-.INDEFENSIÓN APRENDIDA.-

¿Por qué no reaccionamos?


La “indefensión aprendida” hace referencia a la condición de un ser humano o animal que ha aprendido a comportarse pasivamente, sin poder hacer nada y que no responde a pesar de que existan oportunidades para ayudarse a sí mismo, evitando las circunstancias desagradables.

Doctrina del Shock

La mayor parte de la manipulación mediática y política está encaminada a postrarnos en un estado de shock, para que, temerosos y paralizados, no reaccionemos ante las injusticias sociales y las pérdidas de derechos que se nos imponen al ser tratadas como “inevitables” y motivadas por un “poder superior” muy alejado de nosotros.

Las leyes, recortes, medidas y ajustes de los gobiernos nos son administrados gradualmente como un veneno que nos somete a una ansiedad constante, que cuentan, además, con el falso legitimador de los medios de comunicación y líderes de opinión.


MPALACIOSH

- El puto autobús -

Me llama una alumna de mi instituto. Acaba de terminar el bachillerato con matrícula de honor y ha obtenido unas notas de selectividad que le permiten escoger la carrera que deseaba. Me dice que se ha matriculado en la UNED, la Universidad a Distancia, y le pregunto extrañada por qué.


—Me hubiera gustado conocer el ambiente universitario pero no va a poder ser.

Me explica que su padre y su madre están en paro. Han estado haciendo cálculos y no pueden pagar los ciento y pico euros mensuales que suponen el desplazamiento diario desde Coria del Río a la Universidad Pablo Olavide. Le contesto que no se preocupe, que estoy segura de que le concederán la beca que ha solicitado, que si no se la conceden a ella con su magnífico expediente y su situación familiar, no habrá becas para nadie.

—Ya lo sé —me contesta— pero el problema es que las becas no empiezan a pagarlas hasta febrero o marzo y no podemos adelantar ese dinero.

Le digo que hay algunos fondos para esas situaciones. Me dice que ya ha preguntado y que están saturados. Me ve tan afectada que es ella la que se dedica a animarme.

—No te preocupes. Es solo una racha de mala suerte. El año que viene será distinto. Ya verás.

A los dos días me encuentro en la puerta del instituto a una pareja de jóvenes estudiantes que terminaron también el curso pasado con estupendas calificaciones y una inesperada historia de amor. Los hacía en la Universidad pero me dicen que han venido a matricularse en el único ciclo superior de formación profesional que existe en la localidad, el de Informática. Algo totalmente ajeno a sus aspiraciones y a la orientación de sus estudios. Me cuentan exactamente la misma historia. Los pocos kilómetros que separan este pueblo de la ciudad de Sevilla se han convertido en un foso insuperable. El pago de las becas se produce con retraso y eso les obliga a adelantar un dinero que no poseen. Siento una profunda rabia.

—No pasa nada. De verdad —me dice él con más convencimiento que ella—. No vamos a perder el año. Vamos a buscar algún trabajillo y ahorrar para poder empezar la carrera el próximo curso.
Frente a los cristales de secretaría está la madre de uno de los alumnos del centro. Tanto ella como su marido están parados desde hace más de tres años.

Antes Sevilla estaba muy cerca, ahora muy lejos. El modesto autobús al que apenas prestábamos atención juega ahora un papel determinante en cientos de vidas. Nunca pensé que subir a un autobús o a un vagón del metro llegase a ser un problema. Era el dinero menudo que volaba de nuestros bolsillos sin saber cómo. El mismo que hoy se cuenta, se mide, se planifica.

Camino de casa observo a los viajeros que esperan en la marquesina con cara de indiferencia. Desde luego no son privilegiados. Como siempre, el conductor ha ocupado buena parte de la calzada e interrumpe el tráfico hasta que embarcan todos los viajeros. El vehículo va casi vacío. No sabe que se ha convertido en un nuevo símbolo de la escasez. El puto autobús.

QUIEREN CONSEGUIR QUE SÓLO ESTUDIEN LOS HIJOS DE LOS PUTOS SEÑORITOS.