EL ÚLTIMO VIAJE
El último viaje,
por lo general llega sin avisarnos.
Y, a veces, no nos permite ni despedirnos.
Y nos vamos sin un adiós, sin un abrazo,
sin un “te quiero”, sin un “perdóname”.
Mientras vivimos, realizamos tantos viajes
y hacemos tantos planes,
pero nunca pensamos en ése.
El que llega cuando menos lo esperamos.
Nunca pensamos que, en cualquier instante,
nos tendremos que ir.
A veces,
salimos de casa dando un portazo,
sin pensar que quizás,
ese sea nuestro
último adiós
y será el último recuerdo que dejaremos.
Pero así es como vivimos,
inconscientes que nos tendremos que ir,
que tenemos un ticket que nos espera,
que tenemos una estación,
un andén y un tren...
con nuestro nombre..
Si, el tren de regreso, te recogerá sin avisarte.
No le importa si estás dormido,
si estás despierto,
si estás desnudo
o estás vestido,
si estás o no estás listo...
sólo llega y te lleva.
Por eso, quiero saldar cuentas con la vida,
quiero perdonar
y pedir
perdón
por todos mis errores,
soltar y dejar ir todas
mis amarras.
Y así,
como Amado Nervo,
poder decir:
"Vida, nada te debo, vida estamos en paz".
Entonces estaré listo para tomar ese último viaje.