20190427


¿Te apetece un poco de lectura?

Si no, lo puedo entender, sigue con lo que estabas haciendo, que seguro será más interesante que mis historias.
El tiempo es un buen escaso, muy escaso. Así que, si no quieres, no pierdas tu tiempo. Si sigues leyendo… Gracias por tu tiempo, ten por seguro que sé apreciarlo.

Llegado a esta altura del camino, una de los placeres que nos quedan por disfrutar, es de un buen amigo, un buen rato, una buena charla y una buena cerveza.
Llegado a esta altura del camino, los agrupo así:
- Muchos conocidos.
- Amigos de paso.
- Y buenos Amigos, muy escasos, se pueden contar con los dedos de una mano y sobran dedos.

De los primeros se puede prescindir, de hecho casi siempre se prescinde de ellos, son, como os diría, son personas invisibles que circulan aquí y allá, son fantasmas cotidianos, son figurantes de nuestra primer y último acto, son el relleno, sin color, del día a día de cada uno de nosotros.

De los segundos... también se pueden prescindir, te tomas con ellos una cerveza o dos o tres, de cuando en cuando. Charlas de cosas banales, echas unas risas, os engañáis aparentando ser buenos amigos y os despedís sin mirar atrás, pensando que acabas de perder un tiempo precioso con una persona que no te llena. Es un amigo de paso.
Y si, cualquier día, en cualquier lugar, por capricho del destino, os encontráis casualmente de paso, os despacháis o te despachan, con la frase vacía esa de "a ver cuándo nos vemos", frase totalmente carente de empatía. La escuchas viendo la forzada sonrisa de tu interlocutor y, mientras te alejas, intentas borrar, de tu mente, la falsedad de ese amigo de paso.

De los terceros... a los terceros hay que cuidarlos, hay que mimarlos, hay que quererlos, porque son parte de ti.
Esos son los imprescindibles, esos son los que te llenan mientras estás con ellos, esas son las tres o cuatro personas con las que te identificas totalmente:
-  Que cruzas el mundo para acompañarla o cruzan el mundo para acompañarte, si los/te necesitan o solo para echar un rato de charla, sin recurrir a falsas excusas.
- Que nunca te reprochan si nos vemos aquí o nos vemos allí.
- Para los que siempre tienes y tienen tiempo.
- Con los que, tu tiempo invertido, nunca es un tiempo mal gastado, todo lo contrario, es el sagrado tiempo de tus Amigos.
- A los que ayudas y te ayudan, en todo lo que puedas y pueden.
- Dar y recibir, recibir y dar, sin medida, sin reproches, sin llevar la cuenta, con sinceridad.

Estos son los pequeños/grandes detalles que identifican a estas importantes personas. Estos sí que son mis Amigos.
Algunos veces, pocas, me equivoco e incluyo a alguna persona, en mi grupo de Buenos Amigos, pero el error dura poco, la máscara se le cae pronto al falso buen amigo, porque recuerdo esos pequeños/grandes detalles que tienen mis Amigos y veo que, esta persona, no los tiene y siento que me he equivocado por haber antepuesto el corazón a la razón
y,  lentamente,  sin prisa,  me voy alejando de ese perfume sin olor.

A estas alturas del camino, una de los placeres que nos quedan por disfrutar, son de un buen amigo, un buen rato, una buena charla y una buena cerveza y, a ser posible... por ese orden.
MPALACIOSH

20190420


-   LA EMPATÍA   -

Es el producto de la necesidad de comprender a los demás.

La empatía ha surgido por la necesidad de comprender a los demás. No está orientada únicamente a fomentar la cooperación y el parentesco, sino que es algo que humanos y animales hacen espontáneamente.

La empatía es la capacidad de percibir, compartir y comprender lo que otra persona puede sentir o pensar. Se trata de una habilidad cognitiva, emocional o afectiva, que permite a una persona ponerse en la situación emocional de otra persona.
Aunque la empatía forma parte de un conjunto de variables relacionadas con la sensibilidad que podemos sentir hacia los demás, poco sabemos de su origen, de cómo se ha ido conformando como una característica de la especie humana.  

Una décima parte del nivel de empatía, es producto de la genética. Generalmente se ha asociado como una habilidad desarrollada como consecuencia de la cooperación que practicamos desde que se formaron los primeros grupos humanos. 

Según esta teoría, la capacidad de percibir las emociones y las intenciones de otras personas nos preparó para satisfacer las necesidades de los otros miembros del grupo y para desarrollar relaciones sociales complejas

“No podemos leer otras mentes, son como cajas negras para nosotros. Pero todos los individuos comparten "cajas negras" casi idénticas con otros miembros de su especie, y están ejecutando constantemente simulaciones de lo que otras mentes están haciendo",

tendencias21.net

 

20190419


-  ESCUCHA A TUS INSTINTOS  -

En efecto, odio las aglomeraciones y el ruido. No soporto hacer cola en el restaurante de moda cuando hay otro donde te dan de comer igual de bien, más barato y sin esperar. Me encanta moverme con libertad sin tener que pegar un codazo al prójimo cada vez que intento rascarme. Me encanta hablar sin tener que gritar por culpa del ruido.
Y creo que a todos los lectores de este artículo también, aunque algunos no lo sepan.

Toda persona, que hoy se machaca los pulmones con el tabaco, sintió una mezcla de asco y tos, tras darle la primera calada a un cigarro. Pero no hizo caso a su instinto y siguió fumando hasta contradecir su propia naturaleza (que le indicaba que eso que se metía era malo) y volverse adicto.
Toda persona que se despertó con resaca tras su primera borrachera se dijo a sí misma "no vuelvo a beber más" debido al brutal malestar con el que su cuerpo le decía que lo que estaba haciendo dañaba su hígado y sus neuronas. Pero no hizo caso de su instinto y siguió bebiendo excesivamente en noches posteriores.
Toda persona que entró en una discoteca, sintió un dolor de oídos considerable, pero no se fue porque le dijeron que ya se acostumbraría. No hizo caso a su instinto y, en no pocos casos, hoy lo lamenta por la notable pérdida auditiva que ha experimentado debido a sus malos hábitos.

Toda persona que se sintió estúpida por hacer cosas ilógicas simplemente porque estaban de moda (véanse, hacinarse en una playa superpoblada cuando hay otra, a pocos kilómetros, bastante desierta), tuvo la idea de seguir su instinto y hacer lo más razonable independientemente de lo que hicieran los demás.
Pero no le hizo caso y acabó aborregada perdida, sustituyendo su criterio por patrones impuestos desde fuera.

Y es que la inmensa mayoría de nuestros males físicos y mentales, nacen de que, en algún momento de nuestra vida, dejamos de seguir nuestro instinto, cuando nos alertaba de que algo no era bueno para nosotros.
Escuchamos voces externas y las seguimos escuchando hasta embrutecernos, alienarnos y volvernos rebaño.

meneame-escucha-tus-instintos-sobre-embrutecimiento
COMENTARIOS:
- Es muy gracioso el borreguismo en su versión más manifiesta, la de las redes sociales. - Fotos de chicas con el mismo perfil siendo absolutamente iguales como si hubiesen salido de un fábrica en la que son un puto número dr serie más: de ladito, sacando morros, vestidas con el mismo estilo, inclinadas un poco, unas detrás de la otra, sonriendo... los borregos que se hacen fotos y los que le dan like y comentan lo súpergeniales y únicas (qué ironía) que son. 
- Cierto, pero la libertad de seguir tu propio criterio no tiene precio, te da una satisfacción que es la base de la pirámide de la felicidad. Y lo que es más importante, te permite conocer a otras personas que también se han hartado de seguir a la manada y entablar relaciones auténticas con esas personas, siendo tú mismo.

20190408


Tu cerebro necesita silencio  -

Estudios recientes,

muestran lo importante que es, el silencio,

 para el funcionamiento del cerebro. 


El ruido provoca, en el cerebro, la activación del mecanismo de huida o lucha, es decir, una reacción de estrés.
 Cuando el ruido es constante aumentan los niveles de cortisol, los niveles de glucosa en sangre, la presión arterial, y se desencadenan las peores consecuencias del estrés crónico. El ruido ambiental aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El ruido afecta a la capacidad de los niños para aprender, y en los adultos puede provocar o empeorar la depresión y la ansiedad. Cuando, además, el ruido afecta al sueño, estos efectos se multiplican.

El doctor Bernardi estaba estudiando los efectos de la música en la relajación, y se dio cuenta de que el mayor estado de relajación se alcanzaba, no con las obras musicales más pausadas, sino durante las pausas en silencio entre pieza y pieza.
Se sabe que el deporte estimula el crecimiento de neuronas en el hipocampo, la parte del cerebro que se encarga de la memoria. Los investigadores se preguntaron si se podía conseguir el mismo efecto  usando sonido. Primero probaron con un tono continuo, y luego con Mozart. Pero lo único que hizo a las neuronas multiplicarse fue el silencio
Dos horas al día de silencio, proporcionan el mayor efecto sobre la neurogénesis.


El silencio, también, es el espacio mental en el que se activa la red de modo por defecto, un sistema dentro del cerebro que actúa cuando reflexionamos sobre nosotros mismos, y define nuestra identidad.
Cuando estamos ocupados en una actividad, esta red se inhibe, pero cuando cerramos los ojos y estamos en silencio, la red de modo por defecto se activa. Es decir, el silencio es lo que nos permite tener una vida interior.

El silencio también es necesario para "recargar las pilas" del cerebro, tras el daño causado por el ruido. Cuando nos forzamos a prestar atención a algo, durante mucho tiempo, nuestro cerebro se fatiga.

Determinadas actividades como estar en un entorno natural y en silencio, se han calificado como restauradoras” de la capacidad del cerebro.

Pues, eme aquí, con mi maltratado cerebro.
Cansado de las repetidas y largas esperas, en los semáforos, en rojo, que la vida nos obsequia.
Cansado de tratar con gente insufrible e intratable.
Cansado de ver tanto y tanto asfalto recalentado, por el pasear de nuestras prisas.
Cansado de tanto y de tantos...

Siguiendo el consejo del doctor Bernardi, un servidor y con vuestro permiso, se marcha, una buena temporadita, a SU RETIRO DE SILENCIO.

A recargar las pilas, a disminuir los niveles de cortisol, a resetear el cerebro...  a recargar vida. 


Salud y Saludos.- MPALACIOSH





es.weforum.org

 

20190314


Monos sudorosos 

 Decir que somos monos desnudos, o sea sin pelo, no supone a estas alturas ninguna novedad. Se ha escrito mucho sobre el tema y en términos generales es algo aceptado por la ciencia. Pero la verdadera cuestión no es tanto si tenemos o no tanto pelo como nuestros primos homínidos, sino por qué es así. Y es que el pelo corporal lo perdieron nuestros antepasados por unas razones fundamentales. 

Dicho de otra forma: la pérdida del pelo supuso una ventaja evolutiva.

Para entenderlo mejor, veamos qué nos diferencia de otros antropoides:
  1. Cerebro más desarrollado.
  2. Postura bípeda.
  3. Alimentación rica en proteínas, sobre todo de origen animal.
  4. Pelo corporal escaso, salvo en el cráneo, donde es muy abundante.
  5. Grandes corredores.
Todo ello nos define como cazadores de la sabana. No seremos como los leones o los leopardos, pero sin duda nuestros antepasados aprendieron a cazar presas con una eficacia similar.
Lo de grandes corredores puede parecer sorprendente, porque ningún ser humano se puede comparar con una gacela o un guepardo, pero nuestra especialidad no es la velocidad sino la resistencia: cualquier humano entrenado es capaz de mantener la carrera durante varias horas. Las presas rápidas puede que escapen, pero si son perseguidas por un grupo de humanos, tarde o temprano éstos las alcanzan. De hecho, aún se usa esta antigua técnica, la de perseguir una presa hasta que caiga extenuada.
Ahora bien, ¿qué cualidades necesita un simio para convertirse en corredor de la sabana? La postura bípeda es una de ellas, por supuesto; tenemos las extremidades inferiores más largas que las superiores, al revés que los otros simios. Es lógico si de lo que se trata es de correr y no de saltar de rama en rama: a mayor longitud de las piernas, mayor eficacia corredora.

Otro punto es la eficiencia a la hora de perder el calor generado. La sabana africana es de clima cálido, con fuertes exposiciones al sol, y todos sus habitantes han desarrollado estrategias para evitar el exceso de temperatura corporal. Si además hay que hacer un ejercicio intenso, la cosa se complica. Nosotros hemos resuelto el problema mediante la sudoración intensa. Tenemos gran cantidad de glándulas sudoríparas por toda la piel, cuya función es dejar que se evapore el agua y así mantener fresca la piel. Toda nuestra piel actúa así de termostato, pues aparte de la abundancia de glándulas, tenemos numerosos capilares sanguíneos justo bajo la piel, muchos más de los necesarios solo para nutrir estos tejidos.

Pero para sudar de manera eficaz, el pelo molesta. No tanto porque nos sirva de abrigo, sino porque dificulta la evaporación eficaz del sudor. Por lo tanto, perdimos el pelo para poder sudar cuando corremos por la sabana. Más que monos desnudos, somos monos sudorosos. Vamos a verlo con algo de detalle.

En la piel de los mamíferos se distinguen dos tipos básicos de glándulas: sudoríparas y sebáceas. Hay otros tipos de glándulas, por supuesto, que pueden producir leche, cerumen, lágrimas, olores sexuales, etc., pero son variaciones de los dos tipos básicos ya mencionados.
Las glándulas sebáceas producen sebo, la grasa que recubre los pelos y siempre están asociadas a ellos; cumplen diversas funciones que aquí no vale la pena tratar.

Las glándulas sudoríparas son las que producen el sudor. Se dividen en dos clases: apocrinas y ecrinas.
Las sudoríparas apocrinas están asociadas a pelos, lo mismo que las sebáceas, y de hecho su secreción suele mezclarse. Producen un sudor lechoso, espeso y oloroso, que contiene gran cantidad de materia orgánica (de ahí su olor).

Las sudoríparas ecrinas no están asociadas a pelo alguno, y producen un sudor limpio, formado por agua en un 99% y el resto son sales minerales y compuestos volátiles como la urea. En realidad, el sudor ecrino puede definirse como orina sin concentrar, pues tiene la misma composición cualitativa, pero mayor cantidad de agua.

¿Qué tipo de glándulas sudoríparas podemos hallar en los simios? Vamos a centrarnos en los grandes simios, y comparar chimpancés con humanos. Pues bien, los chimpancés tienen alrededor de la mitad de las glándulas del tipo ecrino y la otra mitad apocrino; dado que tienen todo el cuerpo cubierto de pelo, no es de extrañar. En cambio, en los humanos la gran mayoría de las glándulas son ecrinas; las apocrinas se reducen a las zonas de las axilas y genital, donde están asociadas a pelos de buen tamaño.
Eficacia termorreguladora.- Dado que el efecto termorregulador de la sudoración depende de que el sudor se evapore con facilidad, no debería sorprendernos que el sudor ecrino sea mucho mejor que el apocrino a la hora de reducir la temperatura corporal. El sudor apocrino tiene componentes moleculares de gran tamaño, con puntos de evaporación más altos que los simples 100ºC del agua. En cambio, el sudor ecrino es agua casi pura, como ya hemos visto. En los seres humanos, las escasas glándulas sudoríparas apocrinas tienen funciones más bien ligadas al sexo (olor corporal) que a la termorregulación.

Pelos molestos.- Volvamos al asunto de los pelos. Ya hemos visto que el sudor ecrino se evapora con más facilidad, y así refresca la piel. Esta tipo de glándulas no están asociadas a pelos, pero eso no quita que no pueda haber algunos de estos apéndices cutáneos. Pues bien, el pelo impide que el sudor se evapore, pues tiene el efecto de condensar el vapor evaporado. Esto puede ser útil para recuperar el agua corporal (y así evitar la deshidratación), pero es un engorro para reducir la temperatura corporal. Está claro que la evolución nos condujo a darle más importancia al segundo punto, a cambio de tener que depender de la presencia de fuentes de agua; por eso somos seres de la sabana, pero no del desierto, necesitamos beber agua en cierta cantidad. De hecho, sin beber agua apenas sobrevivimos un par de días, mientras que sin comer aguantamos bastante más.

De hecho, podría ocurrir que, como a veces ha sucedido a lo largo de la historia de la vida en el planeta, el éxito haya sido tal que los descendientes de estos simios corredores estén provocando la sexta gran extinción. Pero ese es otro asunto.

[1] https://www.hablandodeciencia.com/articulos/2012/01/19/simios-sin-pelo/

20190301


---   VIVE   ---

La vida no aflora en el placer, en la seguridad o en la certidumbre.
La vida brota y se renueva en el riesgo y la adversidad.

Somos agua, y la naturaleza del agua es fluir en movimiento.
Cuando el agua se estanca, se turbia, se contamina, pierde la iniciativa, la creatividad y la espontaneidad, se olvida de su propósito.

Al río no le gustan los embalses confortables y seguros, esos son un invento de los hombres.
Detesta estabilizarse voluntariamente en una fase de su existencia.

La corriente del río vive en la incertidumbre, la adversidad y el riesgo de las quebradas, los rápidos y las cascadas. La corriente del río nada le reprocha a nadie, nada te reprocha a ti.

La corriente del río... VIVE.





-        CICLOS         -

Se empezó, esta aventura, con amigos suficientes para hacer dos equipos de fútbol, que gran día fue ese, que gran día. Después de tantos y tantos años de rodar cada uno por su lado, de pronto, casi mágicamente, ahí volvíamos a estar casi todos, como una gran familia feliz, con los ojos y los corazones llenos de ayer, pero... 

El tiempo, la falta de empatía, el desinterés, la apatía y otros factores, fueron haciendo su trabajo de cribado y, aquel grupo inicial de casi 30, se fue mermando, se fue deshilachando, quedando solo, al poco tiempo, para formar un equipo de fulbito o poco más. Pero aun así, se siguió dando guerra, luchando por un sentimiento muy noble, la AMISTAD, 

Se siguió con unas bonitas ganas renovadas, con ganas de comernos esos años que nos mantuvieron alejados, con hambre de amigos, hambre de Buenos Amigos. 

Así estuvimos, un tiempo, en la cresta de la ola, surfeando con nuestras historias y con nuestros recuerdos, reviviendo lo vivido y viendo como chispeaban, nuestros ojos, en cada relato, en cada historia... de cada Reunión, de aquellos valientes que decidimos no abandonar el barco de la Amistad y, después de pensar todo lo que se estaban perdiendo los que fueron saltando por la borda, nosotros, seguir navegando a toda vela. Pero... 

El tiempo pasa, ese implacable enemigo, que nos obliga a ser, cada día, más sabios, haciéndonos conocer la esencia de las personas, haciéndonos saber quien habló de corazón y quien solo lanzó palabras vacías al viento.

Nadie se puede esconder del tiempo. 
El tiempo quita  máscaras y lo revela todo...  absolutamente todo. 

El hambre de amistad también pasa, la hoguera pierde su fuerza y empieza a dar menos calor y, después de esa euforia rabiosa y sincera, llega la calma, la jodida calma, el acomodo y, con él, empieza a morir lentamente ese joven del recuerdo y empieza a surgir el adulto, ese adulto que no conocemos y, de pronto, nos miramos y vemos que nos hemos convertido en unos extraños, extraños con rostros que recordamos.

Ya, casi ni damos para una partida de dominó, a veces, ni pa eso. 
No digo que esto sea el fin, tampoco digo que esto sea el principio del fin, pero tengo la desagradable sensación de que, muy bien, puede ser el fin del principio. 

Creo que ahora se nos abre una nueva etapa donde ya entran en el juego estos adultos desconocidos, adultos que se van conociendo ahora, poco a poco. Adultos que te caerán mejor o te caerán peor. 
Una nueva etapa que no tiene absolutamente nada que ver con aquella que, con nostalgia, recordamos. 

Somos unos nuevos/viejos amigos y como tales tendremos que tratarnos. 
Somos unos desconocidos y, cuanto antes lo aceptemos, antes podremos seguir caminando, creando unos nuevos lazos de amistad, que serán los que nos guíen de ahora en adelante, en esta nueva etapa. 

Lo pasado es historia, fue bonito, indudablemente lo fue, pero ya es historia. 
Unos ciclos se van cerrando y nuevos ciclos se van abriendo y: 
- hay que aceptarlos o no
- adaptarse al cambio o no 
- seguir caminando juntos o no 
- renovar esta amistad… o no

Donde ayer,  algunas voces,  resonaban grandilocuentes, gritando amistad eterna, hoy solo yacen en un sordo y frío silencio. 
Cuando, en un grupo, el fantasma de los silencios aparece, la magia del grupo muere y la triste presencia de los silencios, lo va inundando casi todo. 
Si quieres matar a un grupo, aliméntalo de silencios. 

Pero sacudamonos de silencios y vamos a enterrar ciclos pasados, que ya no nos sirven como referencia, vamos a mirarnos con unos nuevos ojos, con una mirada limpia y clara y emprender un nuevo camino con una nueva amistad de adultos que, poco a poco, los que vayamos quedando por aquí, iremos consolidando y estrechando estos nuevos lazos que se han creado dando lugar a una bonita y nueva amistad. 

Dicho esto... 
Solo puedo ofrecer
Suerte, al que se aleje. 
Y mi amistad, al que se quede.

Así que enterremos el pasado y que siga la fiesta, que, lo mejor, siempre está por venir.
MPALACIOSH