20181115


¿ NOS HARÁN VOLVER 
A LAS NANAS DE LA CEBOLLA...?


Este poema, con gran carga emocional, nos acerca a la situación en la que veían sumidas miles de familias durante y después de la Guerra Civil española. Al acabar el conflicto, no acabaron las persecuciones hacia los perdedores y sus familias, sino que continuaron, fueron duramente amonestados, y en muchas ocasiones pagaron con su vida.
El hambre, la miseria, la muerte y la censura, eran partes de la vida cotidiana de la España franquista, especialmente en los primeros años, en los que se castigó y asesinó a sus máximos opositores políticos, o, como Miguel Hernández, “difamadores” de propaganda en contra del régimen franquista, en la que se instaba al pueblo a la sublevación, a la lucha, a la no rendición a favor de los fascistas.
Miguel Hernández y su familia, sufrieron las consecuencias de esta guerra, como muchísimas otras familias anónimas, que experimentaron el hambre, la pérdida y/o separación de sus seres queridos, y posteriormente, el obligado olvido de estos hechos.
Los protagonistas serán sin duda, el hijo fallecido del autor, la nueva llegada a la familia Hernández, y claro está, su esposa, así como la frustración por la derrota de los republicanos ante los fascistas. Todo esto, claro está, bajo los efectos de las penurias, desolación, el hambre, los tratos vejatorios, la soledad y la desesperanza que producen a un ser humano, el estar enjaulado y condenado a muerte. En 1942, Miguel Hernández cae gravemente enfermo, y muere en el reformatorio de adultos de Alicante. Nanas de la cebolla, y algún poema más, es lo último que el poeta alcanzó a escribir en los concluyentes (y dolorosos) años de su vida.
MPALACIOSH

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.


En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre
escarchaba de azúcar,
cebolla y hambre.


Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.


Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.


Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.


Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
porvenir de mis huesos
y de mi amor.


La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!


Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.


Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!


Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.


Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.



Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

https://www.youtube.com/watch?v=hOJaloDh-eA



Jugaremos a ser niños otra vez



Jugaremos a ser niños otra vez, 
a emocionarnos con cada amanecer, 
a regalar sin miedo las sonrisas, 
a disfrutar de nuevo de la vida 
y olvidar lo que el tiempo designa.

Hacer ver que no oyes el viento que silba, 
que no reparas en la rosa ya marchita 
que se deshoja, poco a poco, cada día. 
Y volverán los sueños rotos del pasado, 
y volverán los recuerdos ya olvidados, 
y mancharán de colores la agonía 
que oscurece con fuerza tu alegría.

Noche, sombra, alma, duelo, 
serán por siempre tus sueños.

Nusansu
- ER INTERNÉ -

Hoy nos conectamos al interné en cualquier momento y lugar, de forma prácticamente automática, desde nuestro móvil y nos parece de lo más normal, pero aquellas primeras conexiones a internet a mediados de los 90 eran toda una experiencia hasta que conseguías navegar.
-Contratabas los servicios de un proveedor de internet con nombres tan futuristas como Arrakis, el desértico planeta ficticio de ‘Dune’.
-Avisabas a toda la casa que no llamaran por teléfono ya que te ibas a conectar a internet, cero privacidad.
-Desplegabas esos 5 metros de cable que conectaban el ordenador de tu habitación con el teléfono del salón o la cocina y rezabas para que nadie lo pisara.
-Ya estabas oyendo a tu madre quejándose de que no podíamos estar incomunicados, “y si llama alguien para algo importante ¿qué?”
-Comenzaba el sonido infernal del módem hasta que conseguías la conexión, la cual no solía ser a la primera.
-Se te caía la conexión y vuelta a empezar, otra vez ese dichoso ruido.
-Una vez que habías conseguido configurar el Outlook con éxito lo abrías con la esperanza de tener tu primer e-mail, pero siempre te encontrabas la bandeja de entrada vacía, ni siquiera spam.
-Seguías buscando cosas extrañas o prohibidas, si te sabías alguna dirección intentabas copiarla pero todavía no estábamos demasiado familiarizados con aquello de http:// y era imposible poner la dirección exacta a la primera.
-Ni un solo vídeo, ni música y las imágenes tardaban un montón en cargar, estaba claro que internet podía acabar con tu paciencia.

Ay !!! Aquellos tiempos...
MPALACIOSH
- HIJO MIO -

Hijo mío, por favor,
de tu blando lecho salta.
Déjame dormir, mamá,
que no hace ninguna falta..

Hijo mío, por favor, 
levántate y desayuna.
Déjame dormir, mamá,
que no hace falta ninguna.

Hijo mío, por favor,
que España entera se afana.
¡Que no! ¡Que no me levanto
porque no me da la gana!

Hijo mío, por favor,
van a llamarte haragán.
Déjame, mamá, que nunca
me ha importado el qué dirán.

Hijo mío, por favor,
¿y si tu jefe se enfada?
Que no, mamá, déjame,
que no me va pasar nada.

Hijo mío, por favor,
que ya has dormido en exceso..
Déjame, mamá, que soy
diputado del Congreso
y si falto a las sesiones
ni se advierte ni se nota.

Solamente necesito
acudir cuando se vota,
que los diputados somos
ovejitas de un rebaño
para votar lo que digan
y dormir en el escaño.

En serio, mamita mía,
yo no sé por qué te inquietas
si por ser culi parlante
cobro mi sueldo y mis dietas.

Lo único que preciso,
de verdad, mamá, no insistas,
es conseguir otra vez
que me pongan en las listas.

Hacer la pelota al líder,
ser sumiso, ser amable
Y aplaudirle, por supuesto,
cuando en la tribuna hable.

Y es que ser parlamentario
fatiga mucho y amuerma.
Por eso estoy tan molido.
¡Déjame, mamá, que duerma!

Bueno, te dejo, hijo mío.
Perdóname, lo lamento..
¡Yo no sabía el estrés
que produce el Parlamento!

MPALACIOSH


El Amor.


De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años... Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor...
La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello...

De niños no entendemos sus lágrimas... de adultos nos preocupan... o no las comprendemos...
Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...
Por eso debemos detenernos y observarla... abrazarla y hacer que sienta que estamos allí... que nos importa, que es valiosa... y de esta forma regresaremos a ella el más hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros sueños e ideales... pero por sobre todo nos enseña a dar sin pedir nada a cambio: 
El Amor.
MPALACIOSH

El miedo global:

El que tiene trabajo, tiene miedo de perderlo

El que no trabaja tiene miedo de no encontrarlo nunca. 
La democracia tiene miedo del recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía. 

Es el tiempo del miedo.
El miedo es la materia prima del control social. 
Mientras tanto, nos vamos volviendo prisioneros del miedo.
MPALACIOSH
-   Auschwliz   -


La sombra del miedo muerde los talones del mundo.
El desarrollo de la tecnología no está sirviendo para multiplicar el tiempo de ocio, sino que está multiplicando el desempleo y está sembrando el miedo.
A la entrada de Auschwliz, el campo nazi de exterminio, un gran cartel decía: " EL TRABAJO OS HARÁ LIBRES ".
Encontrar trabajo o conservarlo, a cambio de un salario de mierda, se celebra como si fuera un gran milagro, nos mantienen esperanzados con sus putas migajas, con la desinformación manipulada y con los medios de atontamiento de masas (léase fútbol o religión).
Hoy el día está casi llorando y no me apetece escribir sobre otra cosa.
MPALACIOSH