20170612


"Desconectar para reconectar"

Desintoxicación digital




Hoy te quiero hablar de vacaciones.
Si, esas que ya tenemos a la vuelta de la esquina y que nos desliga, efímeramente, de nuestra rutina cotidiana

Vivimos en un mundo demasiado tecnológico, demasiado conectado demasiado deshumanizado, a mi modo de ver.

He leído que, algunos expertos en el tema, aconsejan terapias de desconexión. Sobre todo, para los jóvenes y, bueno, también, para esos menos jóvenes, que se han apuntado al carro este y que, ni saben, ni quieres bajarse.

Esta desconexión, se puede hacer estando en casa. Sal, a la calle, sin móvil, apaga el router varios días, etc.

Pero es mucho más difícil, ya que la tentación acecha en cada rincón de nuestra consumista sociedad.
La vida digital nos quita mucho tiempo de vivir la vida real. Parece que todo es más interesante en Internet. Pero al final te das cuenta de que lo más interesante está ahí fuera y no le estamos prestando atención.
Al final de nuestra vida nos daremos cuenta de las horas que hemos dedicado a mirar el móvil en vez de a nuestra familia o nuestros amigos, que están al lado. Y nos arrepentiremos... con toda seguridad.
Y ahí tenemos la nomofobia, la palabra de reciente creación para describir una sensación igualmente nueva, el miedo incontrolable a salir de casa sin el teléfono móvil.

Pero, si te alejas de tu entorno habitual, puedes conseguir una terapia de cambio radical de hábitos, durante un tiempo y la época, en la que estamos ahora, es propicia para ello. Puedes aprovechar tu periodo vacacional para ponerla en práctica y podrás comprobar lo bien que sienta la desconexión digital.




Yo me atrevería a ir más lejos aún y prescindir, incluso, del reloj, regirse por las necesidades naturales de hambre, sueño, etc. y disfrutar de un entorno limpio, disfrutar y sentir la naturaleza, con todos tus sentidos.


Aunque para conseguir este fin, debes alejarte de las vacaciones tipo sombrilla, toalla, playa, chiringuitos y veladores al anochecer. 
Para conseguir este fin, debes sumergirte, como digo, en un entorno natural, lugar en el que no te sentirás tentado de recurrir a tu adicción tecnológica y, de paso, tendrás la oportunidad de comprobar tu grado de dependencia a la misma.



NO semáforos, NO claxón, NO ruido,
NO Televisor, NO radio, NO Whatsapps,
NO Internet, NO móviles y

SI charlas, SI convivencia, SI compartir.



Cosas que una familia hace poco en su día a día, debido a esta loca y acelerada vida que a todos, en cierta manera, nos obligan a llevar.


Hay quienes se toman, las vacaciones, como una maratón para verlo tooooodo, lo antes posible y hacerse fotos y más fotos, para alardear en las redes sociales de lo bien que lo han pasado, porque si no hay foto, no lo han pasado bien. Claro, las pruebas del delito las requiere esas redes, tus palabras no bastan, necesitas documentos gráficos, cuantos más... mejor.
Y vas de aquí para allá, constantemente, móvil en mano, disparando, disparando y disparando.
Luego, vuelves más estresado que antes de irte a esas vacaciones y dices: No he tenido tiempo para... claro que no lo has tenido, claro.

Esto es otra de las cosas que encontrarás en esta desconexión digital, encontrarás TIEMPO, pero tiempo del bueno, tiempo compartido con tu pareja y con los tuyos, tiempo que te roba esta sociedad de carreras, empujones y malas caras.




Así que, querid@ amig@, te propongo que, este año, prepares unas vacaciones diferente. Que prepares unas vacaciones donde puedas desconectar de toda tecnología, una temporadita, para luego volver a conectar y comprobar el resultado del experimento.



Pero, claro, cualquier excusa es buena para no emprender este fácil y difícil viaje hacía donde habita nuestro verdadero yo, un viaje a nuestro interior, aunque sé que tu puedes y lo estás deseando.

Desde aquí te animo a intentarlo, amig@.


Te puedo asegurar que es muy, pero muy gratificante Desconectar para reconectar, te puedo asegurar que repetirás... seguro.
MPALACIOSH




20170606

¿Respeto por esto?

Vergüenza ajena, eso es lo que siento.

Adultos a palo limpio por pasear un muñeco, niños aterrorizados y desgañitándose mientras los zarandean por los aires para recibir bendiciones; devotos que no saben explicar lo que sienten, pero que lo sienten mucho; agradecimientos, llantos, desmayos. Y fe: fe a raudales.

No valdrá de nada decir a toda esta gente que lo que viven como una realidad es un cuento muy provechoso para unos pocos ‘príncipes’ y que la Iglesia es una especie de mafia con un poder extraordinario. Tampoco serviría de nada preguntarles qué pensarían de alguien que asegura que tiene un amigo imaginario, o que rinde culto a su Barbie o su Geyperman. Lo más probable es que se rieran de esos pobres trastornados sin darse por aludidos.

Que sí, que ya sé que es fruto del condicionamiento cultural y de las tradiciones, del adoctrinamiento; de la incapacidad para priorizar la racionalidad sobre los dogmas; que no siempre hay una carga confesional (aunque sí religiosa), y que cada cual hace con su vida y sus ideas lo que le da la gana. Pero por su dios, aunque nos pidan respeto por sus costumbres y sus pulsiones y fervores, que no nos pidan que no sintamos una mezcla de risa, vergüenza ajena y abatimiento cuando asistimos a estos espectáculos tan bochornosos en pleno siglo XXI.

Que no nos pidan imposibles. Porque creer en imposibles, y más que eso, llevar a cabo imposibles, es cosa de dioses, santos y magos, y a los que no nos han presentado a ninguno se nos hace un poco cuesta arriba ser tan crédulos. Y que tampoco nos pidan que nos callemos, porque callar por no herir sus sentimientos hiere los de los que no comulgamos con las supercherías.

http://iniciativadebate.net

20170515

- LOS PELLIZCOS DE LA VIDA -

Existen fechas del calendario para recordar y fechas para olvidar…
Las fechas para recordar, nos las recuerdan todo el mundo;
pero las fechas para olvidar, las recordamos solos, nosotros y nuestra tristeza.

“Afortunadamente”, nunca nos recuperamos de la pérdida de un ser querido.
Esa pérdida es como un pellizco constante, en el corazón, con el que nos levantamos cada mañana, con el que pasamos cada día y con el que nos acostamos todas y cada una de las noches de nuestra vida.

Con ese “dolor” vamos sobreviviendo.

Y lenta, pero inexorablemente, se van sumando otros pellizcos que, cada vez, nos hace más pesada la carga del recuerdo. 
Hasta que, sin apenas darnos cuenta y si lo hemos merecido, nosotros pasamos a ser un pellizco en el corazón de alguien, cuya fecha seguro que querrá olvidar.

En memoria de mi último gran pellizco sentido.

MPALACIOSH 

20170512

Muerte de un maestro republicano

Llamaron a la puerta de la casa y su madre, la noche ya encima, le rogó que no abriese la puerta. 
Se lo llevaron. De camino a la sierra, los falangistas pararon en una taberna a abrevar y a él, mientras, lo amarraron a una argolla. Monte arriba, cabalgaron sobre su lomo. Al llegar a la cima, “le cortaron los testículos, se los metieron en la boca, le cortaron la lengua y le quitaron los ojos… Y todo eso vivo, claro”. Luego lo molieron a palos y abrieron fuego. “Eran tiros de escopeta, porque la cabeza estaba desfigurada”. Muerte de un maestro. Primero de septiembre de 1937. 


“Escuché hablar de él, desde pequeño, así como de su horrible muerte. Cuando iba a casa de mis padrinos, que vivían en Pol, por las noches contaban historias. Una versaba sobre una buena persona que no le había hecho nada malo a nadie.
Mi padrino lamentaba aquel asesinato y se sorprendía por la carnicería. La narración fue tan contundente que siempre ha permanecido en mi memoria”, explica Gabriel, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Coruña. La descripción del macabro ritual se la escuchó a Manuel Sarille, socialista represaliado y padre de Xosé Manuel, quien dedicó su vida a investigar el terror sembrado en Montecubeiro durante la Guerra Civil.

Aunque nada podría explicar el ensañamiento, la parroquia de Castroverde fue escenario de un luctuoso suceso que contextualiza el crimen. Un año después del golpe de 1936, dos guardias civiles a la caza de varios fugados fallecen en un tiroteo, lo que desata una feroz represión en este municipio del interior de Lugo. Una lista pone en el punto de mira a 65 inocentes, de los cuales quince son asesinados. Arximiro Rico da clases en una aldea de Baleira, un ayuntamiento vecino, si bien frecuenta la zona y tiene amistades con republicanos del lugar. Su cadáver fue abandonado en el límite entre ambos municipios. “Lo dejaron tirado en el monte para extender la sensación de terror”, explica Sarille, profesor de Historia jubilado.

Era un maestro ilustrado de origen humilde, aunque también un hombre que echaba una mano a sus vecinos: curaba a personas y animales, daba consejos sobre cultivos y repoblaciones forestales, enseñaba las cuatro reglas a niños y formaba a escolantes… “Pasaba por rojo, pero era un republicano centrista seguidor de Manuel Portela Valladares, quien estaba a la derecha de la Izquierda Republicana de Azaña”, matiza Sarille. Tampoco era un ateo, sino un creyente que había desterrado el crucifijo del aula. No daba clases de religión, mas regalaba catecismos a sus pupilos para que los leyesen en sus casas.

Sin embargo, Arximiro encarnaba el progreso. “Hizo un labor sociocultural que trascendía los muros de la propia escuela: creó un coro, un grupo de teatro, una biblioteca circulante… Elementos importantes para un lugar como aquel, muy aislado de los núcleos grandes de población”, afirma Narciso de Gabriel, quien lo describe como “el maestro total”. De hecho, cuando le llegó la muerte, estudiaba Medicina, al tiempo que daba clases mañana, tarde y noche, pues preparaba a bachilleres y a maestros por libre. “Mataron, pues, la esperanza de un futuro mejor para la gente del común”.

¿Por qué lincharon a un hombre bueno? 
Quizás la respuesta ya haya sido dada. “Ellos pretendían, además de vengarse de un enemigo político, matar esa antorcha de luz y cultura”, asegura el decano coruñés. Cuando dice ellos, se refiere a los poderes fácticos: el cura y, por extensión, el obispado de Lugo; los caciques, agazapados hasta que prendió la mecha de Franco; y los falangistas, una panda de analfabetos de la zona, quienes hicieron valer la fuerza sobre la razón. “Era evidente que la difusión de la cultura contribuía a erosionar esos liderazgos tradicionales”, le explicó De Gabriel a María Antonia Iglesias, quien también habló con su alumno Antón Arias: “Yo creo que si matan a mi padre no lo siento tanto…”.

José María Maravall, en el prólogo de Maestros de la República, señala que detrás del asesinato subyace una campaña sistemática para laminar la política educativa y cultural de Azaña. “Las razones de las ejecuciones eran erradicar el espíritu de la República encarnado en los maestros y en la educación; provocar un miedo generalizado. Esas razones fueron reforzadas por las venganzas”. Porque en la ejecución de Arximiro también hubo motivos personales: además de que los verdugos eran vecinos, y no esbirros llegados de otros lares, él había tenido roces con el cura de San Martín, cuyo hermano era un abogado falangista de tomo y lomo que llegó a ser alcalde de Lugo.

“El cura observa cómo en la escuela aparece un foco de luz que irradia sobre las gentes, funde las tinieblas, despierta las conciencias y hace desaparecer la ignorancia”, escribe Sarille. Arximiro, de algún modo, se convirtió en uno de los nuevos líderes locales que habían desplazado a los estamentos tradicionales. Sin embargo, “ante ellos tenían un clero ultramontano, una jerarquía que creía poseer la verdad absoluta y trataba, en consecuencia y naturalmente, de imponerla”. Así, fue expulsado de la escuela y sustituido por una maestra adepta al franquismo. Recurrió y la autoridad competente terminó dándole la razón, una humillación para sus detractores y un motivo más para llevárselo por delante.

Así, cuando llegó el comunicado oficial que le permitiría reincorporarse a su puesto, ya había sido asesinado. “En el rural gallego, durante la Segunda República había comenzado un proceso de sustitución de notables. Frente a caciques y sacerdotes, brotaron nuevas figuras, como los maestros. Desde ese momento, el enfrentamiento está dado porque él le segó al antiguo régimen la hierba bajo los pies. Y de ahí el odio”, analiza Sarille. “Cuando los liderazgos tradicionales y brutales tuvieron oportunidad de tomarse la revancha, no ahorraron en medios ni en formas”, concluye De Gabriel.

Arximiro, pese a que era consciente de que la guadaña falangista campaba por Montecubeiro, se confió y volvió a casa. O, lo que es lo mismo, a su escuela, aunque no llegó a poner un pie en ella. La última vez que su hermano Gumersindo lo vio, el maestro le dijo: “Me sentenciaron a muerte por haber enseñado a leer a una aldea”.

QUE CADA CUAL SAQUE SUS CONCLUSIONES
 DE LO QUE ACABA DE LEER. 

YO YA HE SACADO LAS MÍAS.

publico.es/


20170505

- EL TIEMPO -


Hace tiempo que no escribo ná, quizá demasiado tiempo. Pero la inspiración se mueve por impulsos y, tal vez, también quizá, no haya habido motivación para que esta inspiración haya decidido salir a pasear y expresarse.

Hoy y ahora, me apetece.
Si tienes a bien acompañarme, encantado de que paseemos  juntos, es un placer.
Pues paseemos:

¿Quién es el que tiene la temeraria osadía de decir que el TIEMPO pasa?.
¿Quién puede soltar semejante insensatez?
¿Quién no se ha parado a pensarlo mejor?

Viendo este corto video podemos apreciar que todo se repite, el tiempo no pasa.Quizás, porque el TIEMPO sólo sea una ilusión. O, sencillamente, quizás porque el TIEMPO sólo exista en nuestra mente.
Porque estos mismos niños que hoy corretean y juegan por esas estrechas calles, hace veinte años también lo hacían y hace cuarenta y tantos años, también. Las ganas de disfrutar, de divertirse, de pasarlo bien, son las mismas siempre, eso no cambia. Sólo cambian las caras.
Las caras de hoy no las reconozco, lógicamente, pero, en su alegría y despreocupación, veo las caras de aquellos niños de hace cuarenta y tantos. Esas caras que, si conozco y recuerdo, las caras de mi niñez.
Las caras de nuestra niñez.

El TIEMPO es ese silencioso observador que nos mira y se ríe de ti y de mi. Bueno, de ti no sé pero de mí, seguro que sí cuando lo intento retar, reto que sabe, inexorablemente, que gana siempre, aunque, a veces, me va dando algo de vidilla pa que me confíe.

El TIEMPO nos va dando y, luego, nos va quitando, para, más tarde, volver a darnos y volver a quitarnos. Y así nos va entreteniendo, aunque, el muy sabio, siempre nos quita más de lo que, luego, nos devuelve, para que, con el pasar suyo, pesen más los huecos dejados que lo huecos repuestos.
Para que, al final, pesen más nuestras nostalgias, que nuestras ilusiones.
Hasta que, al final, nos lo quita todo. Al final, nos deja hasta, sin nosotros mismos.
Hasta que al final, pues eso...el final.

MPALACIOSH

20170227

“No hay pan para tanto chorizo”

Érase un país hundido en la más infinita corrupción. Todo estaba podrido. Una falsa democracia amparada en una falsa Constitución y soportada por unos gánsteres a los que se llamaba “políticos”.


El presidente del falso Gobierno decía que “la corrupción era una anécdota” y los teletipos de las noticias se reían a plena carcajada. Decenas de casos de las más variadas corrupciones se descubrían cada día: desde chorizadas urbanísticas de concejales de ayuntamientos de tercera, a mafias organizadas en todo el Estado,  pasando por Autonomías de distinto color político.

Imperaba la “Ley del 3%”. Las empresas se adjudicaban contratos públicos “engrasando” previamente a los partidos gobernantes, a los ministros, consejeros, alcaldes o concejales. Cada obra o proyecto tenía sobrecostes espectaculares que doblaban o triplicaban el presupuesto inicial.

Se abrían cuentas en bancos de Suiza, Panamá, Jersey o Delaware por cualquiera: familiares de la Casa Real, cantantes, deportistas, folclóricas, tertulianos y el “coño la Bernarda”.
La evasión fiscal, la elusión de impuestos, el quebranto de la economía pública,  era el deporte nacional. Los ricos pagaban el 6 % del PIB y los pobres el 94 % restante. La mayoría de impuestos era indirectos y pagaba igual un parado que el presidente del Consejo de Administración de un banco, jubilado millonariamente con una auto-indemnización.

Los Bancos sólo estaban para obtener beneficios, engañaban a los pensionistas de forma “preferente” y si, por casualidad, tenían alguna pérdida, había generosos rescates que pagaban los trabajadores que estaban en desempleo crónico.

Una confesión religiosa estaba exenta de cualquier tipo de impuesto, recibía una generosa financiación de las arcas públicas e inmatriculaba como propia cualquier propiedad que pasara volando.
Era la primera propietaria de bienes inmuebles, con diferencia.  Era reaccionaria en lo social, tenebrosa en lo cultural y medieval en lo religioso. Participa con amplitud de participantes e impunidad casi absoluta en la “multinacional pederasta” y sus obispos, haciendo honor a San Pedro, eran “una piedra”. De dura y pesada.

Los partidos se financiaban así, ilegalmente,  desde los tiempos de Maricastaña-Fraga. Acudían dopados a las elecciones que ganaban con el respaldo mayoritario de pucheros, monjas, curas, frailes y retrasados mentales varios.
Los días electorales se llenaban de disminuidos físicos y mentales, arropados por monjitas de su asilo que buscaban su sopa boba.

La Justicia y todas sus administraciones y manifestaciones del poder de la ley, estaban “tomadas” por el poder de la “Cosa nostra”. Tribunales Constitucionales, Supremos, Audiencias Nacionales, Magistraturas, Fiscalías… estaban al servicio del Poder.

El visible y el oculto.  Condenaban a tres años de cárcel por el robo de una bicicleta y dejaban en libertad sin fianza a los “investigados” y en algún caso, condenados, por media docena de delitos.
Había una “Casta”, super-poderosa,  de aforados, políticos activos y cesantes, jueces, militares con o sin graduación que disfrutaba de privilegios, pensiones, coches oficiales y pases gratuitos varios, con derecho de pernada sobre el pueblo llano, esquilmado, estafado o desahuciado a quien todos le habían perdido el respeto.


"No hay pan para tanto chorizo”. 
Era el país del embutido. Eran amos inmortales del cerdo.
Cerdos todos y, tambiém cerdos consentidos, los masoquistas que los apoyan CON SU VOTO.
CON SU VOTO DEL PUTO MIEDO A LO NUEVO. 
CON SU VOTO TRAGAMIERDA.
CON ESE VOTO QUE NOS EXCLAVIZA A TODOS Y NOS TIENE, CADA VEZ, MÁS DEGRADADOS, MÁS PISOTEADO Y MÁS HUMILLADOS.

Con su VOMITIVO voto de apoyo a todos estos cerdos mangantes.
Cerdos los mangantes y cerdos los palmeros, también.

Amén.

lucasleonsimon.wordpress.com



 

20170207

EL FIN PROGRAMADO 

DE LA DEMOCRACIA

 Los verdaderos amos del mundo ya no son los gobiernos, sino los dirigentes de grupos multinacionales financieros o industriales, e instituciones internacionales opacas (FMI, Banco Mundial, OCDE, OMC, bancos centrales). Además, estos dirigentes no son elegidos, a pesar del impacto de sus decisiones sobre la vida de los pueblos.

La democracia ha dejado de ser una realidad.
Los responsables de las organizaciones que ejercen el verdadero poder no son elegidos, y el publico no esta informado de sus decisiones.
El margen de acción de los estados es cada vez mas reducido por los acuerdos económicos internacionales sobre los cuales los ciudadanos no han sido consultados, ni informados.
Todos estos tratados elaborados estos últimos cinco años, tienen como objetivo final: la transferencia del poder de los estados hacia organizaciones non-elegidas, bajo el proceso llamado de “globalización”.
Una suspensión proclamada de la democracia habría provocado una revolución. Es por eso que se ha decidido mantener una democracia de fachada o ilusoria.
Los ciudadanos continuamos votando, pero nuestro voto ha sido vaciado de todo contenido real. Votamos por políticos que no tienen poder real.
Es por que ya no hay nada que decidir que los programas políticos de “derecha” y de “izquierda” han llegado parecerse o asemejarse en todos los países occidentales.
Para resumir, no tenemos la elección del plato pero tenemos elección de la salsa. El plato se llama “nueva esclavitud”, con salsa de derecha pimentada o salsa de izquierda agridulce y si aparece en escena algún partido político que pretenda luchar, verdaderamente, por el bienestar del pueblo, ese partido será hundido con una estrategia de manual, hay que cortar el arbolito antes de que crezca demasiado y pueda desestabilizar el NEGOCIO DE LOS VIVIDORES, como aquí está pasando y están haciendo con Podemos.
Desde  principio de los años 90, la información ha desaparecido progresivamente de los medios de comunicación destinado al publico en general.
Al igual que las elecciones, los telediarios continúan, pero ellos han sido vaciados de todo contenido.
Las noticias de las televisiones, contienen máximo 2 a 3 minutos de información verdadera. El resto está constituido de temas “tipo revistas”, reportajes anecdóticos, hechos diversos, microsondeos, realityshows sobre la vida cotidiana y, sobre todo, noticias para meternos miedo, meternos muuuuuucho miedo, con los terroristas, con los inmigrantes, con el próximo meteorito que se acercará a no sé cuantos miles de kilómetros de la Tierra, con... con todo. 
Un pueblo ignorante y con miedo, es un pueblo manipulable.
MPALACIOSH